Miércoles 27 Mayo 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 27.05.09 a las 10:57
Archivado en: Años 40, Años 70, Años 80, Años 90, Biopic, Cine español, Cine europeo, Cine independiente, Comedia, Drama, Hollywood, Musical, Personajes, Thriller
La lista de actores que consiguió completar Richard Curtis para su nueva comedia —tras su debut en la dirección con “Love actually” (2003)— rivaliza en resonancia con los éxitos que pinchan Philip Seymour Hoffman, Bill Nighy o Nick Frost, a bordo de su “Radio encubierta”, trasliteración al castellano que respeta el juego de palabras implícito en el original, “The boat that rocked”. The Kinks, David Bowie, The Who, Jimi Hendrix, Cream, Otis Redding, The Turtles, Cat Stevens o The Supremes son el contenido y no la excusa de un tema tan atractivo como las emisoras pirata que en los sesenta amenazaron el orden del espectro radiofónico administrado por el gobierno, que tiene en Kenneth Branagh a su representante cinematográfico. Ya hemos comprobado los esperpénticos usos de la radio en el cine, desde contactar con muertos (“Frequency”, Gregory Hoblit 2000) hasta reabrir el debate extraterrestre (“Contact”, Robert Zemeckis 1997), pero suele restársele importancia a su misión primigenia: amenizar con sus clásicos nuestro día a día.

Orson Welles en “Días de radio” (Woody Allen, 1987): Justo antes de que el valle bergmaniano hundiese durante más tiempo de lo habitual el fervor que muchos seguidores sentían por el director neoyorquino, esta deliciosa película homenajeó aquel tiempo en el que el jazz nutría los espacios musicales —imperio que pretenden sabotear los pinchadiscos de Richard Curtis— y cuya vida doméstica rotaba sobre el eje de la enorme y pesada radio de válvulas. Al igual que la escritora Betty Smith, quien hizo de “Un árbol crece en Brooklyn” el retrato idealizado de una infancia neoyorquina en los años veinte, Woody Allen fantasea con su propia niñez en la época de Pearl Harbour y de las falsas alarmas de invasión marciana que teatralizó Orson Welles con su compañía radiofónica The Mercury Theatre on the Air, para terror de las masas y divertido sketch sobre una cita frustrada en mitad de la niebla. Leer más »
Miércoles 15 Abril 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 15.04.09 a las 20:57
Archivado en: Anécdotas y curiosidades, Años 20, Años 30, Años 40, Años 50, Años 60, Años 70, Años 80, Años 90, Cine americano, Cine asiático, Cine erótico, Cine español, Cine europeo, Cine mudo, Comedia, Fantástico, Hollywood, Personajes, Romance, Terror
«¡No queremos pruebas, no pedimos a nadie que nos crea!», exclamaba Jonathan Harker, el sufrido esposo de Mina y eterno rival amoroso del conde Drácula, al término de la novela de Bram Stoker. La esencia de las paradojas existenciales —y ficcionales— del vampiro están contenidas en ese finiquito literario que, a su vez, supuso el comienzo de una mitología renovada que con perspicaz tino cambió las armas tradicionales del terror por otras adecuadas a un tiempo próximo a extinguirse. A costa de su cercanía dolorosa, y cada vez más plausible, al ser humano, la figura del vampiro ha sido la mayor sufriente de evoluciones precipitadas y virajes bruscos provocados por la cabezonería de autores y productores, a quienes nunca se les ocurriría deponer las estacas en la caza de una criatura tan rentable para las arcas editoriales y cinematográficas. Diferentes como la noche y la mañana, habitantes de una o de otra, las inquietantes sombras que anhelan elixir vital han coleccionado los epítetos de chupasangre, no-humano y no-muerto hasta que el siglo XXI alumbró el amanecer —o eso quisiera Stephenie Meyer, pues sería más juicioso pensar en un ocaso— del vampiro amigable, icono apolíneo de una sociedad que se cree libre de ataduras sexuales.

El cineasta sueco Tomas Alfredson, que en su filmografía no posee ni un mínimo rastro de pelambre fantasiosa, se aproxima a la leyenda como mejor sabe: en clave realista e imitando las solfas imaginativas del escritor John Ajvide Lindqvist en su novela “Déjame entrar”. Pero entre el éxito sleeper de la película se entrevé una pervivencia necesaria, para el espectador y para ese explicable triunfo, de rasgos identificativos del vampiro, como un rastro de migas dispuesto con apariencia descuidada en esa maraña y maleza del cine de terror que hoy, si emerge una criatura pálida y de pupilas inyectadas, ya no lo es tanto. ¿Es la nueva sangre que desde la ficción se inyecta al vampiro causa de su resurrección o de una muerte paulatina? Veamos si las transfusiones de urgencia practicadas a lo largo de la historia vampírica han salvado al hombre del abrazo de la muerte y han hecho del vampiro un exótico murciélago de peluche. Leer más »
Miércoles 25 Febrero 2009
Adrien Brody puede presumir de haber trabajado para algunos de los directores más importantes en activo: Spike Lee, Peter Jackson, Dario Argento o Francis Ford Coppola son sólo algunos de ellos. Este neoyorquino últimamente más conocido por sus amoríos con cierta actriz española que por una carrera que no se encuentra en su mejor momento, vuelve a las pantallas con una propuesta que no parece ni mucho menos un intento de recuperar las taquillas de algunos de sus éxitos más sonados (“King Kong”). Más bien, “Cadillac Records” parece una apuesta por incorporar a un personaje emblemático como el de Leonard Chess, mítico productor de la discográfica que elevara a estrellas como Muddy Waters, Chuck Berry o Little Walter.

Adrien Brody inició su escalada al estrellato bajo las órdenes de Francis Ford Coppola. Fue en “Historias de Nueva York” (1989), en la que Brody desempeñaba el papel de Mel en uno de los tres segmentos. A este debut le siguió “El niño que gritó puta” (1991), de Juan José Campanella y “El rey de la colina” (1993), tercera incursión en cine del actor y también de Steven Soderbergh, que pasaba por ser uno de los cineastas más prometedores tras haber ganado la Palma de Oro con su “Sexo, mentiras y cintas de video”. Luego se dejó ver en “Un ángel en mi equipo” (1994), producción familiar del sello Disney en que compartía pantalla con Christopher Lloyd y Danny Glover. Su rostro empezaba, pues, a sonar y a gozar de papeles protagonistas, que llegaron con títulos como “Los fugitivos” (1994), a manos de un William Friedkin en horas bajas. Brody demostraba su eficacia saltando de género en género y atreviéndose con una cinta de acción como “Solo, el destructor” (1996) o una comedia como “Six ways to sunday” (1997). No obstante, el primer título determinante de su carrera vendría en 1998. Tras dos décadas de inactividad, el maestro Terrence Malick volvía a dirigir y el acontecimiento no pasó desapercibido para Hollywood. Muchas de sus estrellas lucharon por hacerse un papel, por pequeño que fuera, entre el afortunado reparto de “La delgada línea roja”, y Adrien Brody sería uno de esos afortunados cuyos nombres se verían reafirmados con la acogida crítica de la película. Leer más »
Viernes 30 Enero 2009
Si hace unas semanas, a raíz del estreno en España de “La clase” (2008), se reavivaba la controversia acerca del tino y eficacia de las Palmas de Oro en el Festival de Cannes, ahora es “Cuscús” (2007, Abdel Kechiche) la que trae a las portadas el enigma de los premios César, otorgados anualmente por la Academia de Artes y Ciencias del Cine de Francia. La triunfadora de la pasada edición, con cuatro estatuillas —Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión original y Mejor Actriz Revelación—, no fue la mayor goleadora de la noche, título que corresponde a “La vida en rosa” (2007). Pero, como es costumbre en Francia, España y cualquier gran o diminuto país en el que se repartan distinciones materiales al gremio cinematográfico, las mediciones cualitativas se efectúan a partir de la categoría de los premios concedidos, mejor si son pocos, pero gordos, que muchos, pero técnicos.

Aún hoy joven entre las academias europeas —los italianos David di Donatello nacieron en 1956—, pero curtida en relación a otro países adyacentes —la fundación de la Academia española y sus premios Goya data de 1986—, la institución francesa fue creada en 1974 bajo el impulso de Georges Cravenne, publicista cinematográfico fallecido el pasado 10 de enero. La industria con mayor fama de autárquica y proteccionista del continente pretendió emular desde su misma fundación la mecánica e impacto popular de los Oscar® estadounidenses, incluyéndose en la larga lista de actos las tradicionales comidas y cenas, galardones de carácter técnico previos a la gran gala y otros acontecimientos más europeos como exposiciones fotográficas, publicaciones informativas y ciclos de cortometrajes. De trece a veinte categorías, los César no han dejado de expandir su número originario y sus objetivos fundacionales: el montaje de una gran fiesta del cine francés, próximo a estrechar entre sus brazos a la gran industria, se ha perfeccionado a lo largo de su breve historia con puntuales y cada vez más frecuentes presencias rutilantes: actores internacionales que presentan premios y nombres eminentes que presiden la ceremonia, como hicieron Orson Welles, Gene Kelly, Sean Connery o Kirk Douglas.
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Viernes 20 Junio 2008
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 20.06.08 a las 19:17
Archivado en: Animación, Aventuras, Ciencia-ficción, Cine negro, Comedia, Fantástico, Historia, Hollywood, Romance, Thriller, Western
Como cada año, el American Film Institute, cuyos trabajadores deben de ser los más afortunados del mundo porque sólo parecen dedicarse a recoger votos sin que en el recuento salgan vencedores y vencidos; dicha institución, decía, acaba de sacar a la luz su enémisa lista. En esta ocasión pretenden clasificar lo mejor del cine comercial estadounidense del siglo XX en diez apartados, olvidándose de importantes géneros como el musical y dando importancia a otros menores, aunque bien queridos en su país, como el cine de tribunales, si es que una etiqueta así puede llegar a sonar bien. Las elegidas, tan tópicas como insorteables en cualquier clasificación que se precie, ofrecen poco margen de debate, ya que los listados del AFI se repiten anualmente con escasas variaciones. En el cine de animación encabeza “Blancanieves y los siete enanitos” (1937), y la siguen otras nueve películas de la factoría Disney y Pixar, con la sola mención de “Shrek” (2001), de la Dreamworks.
En comedia romántica, despunta una opción clásica, “Luces de la ciudad” (1931), seguida por los títulos más significativos de Cukor, Wyler, Capra… Meg Ryan y “Harold y Maud” (1971), una cinta que fue repudiada en su estreno por los mismos críticos que ahora la aplauden. En cuanto al western, la primera es, cómo no, “Centauros del desierto” (1956), junto a lo más destacado de Hawks, Peckinpah, Eastwood o George Stevens, aunque entre ellas se cuele… ¡“La ingenua explosiva” (1965)!, una de esas comedias de saloon al servicio de Jane Fonda. En deportes, un género que sólo saben cultivar los norteamericanos, prima “Toro salvaje” (1980) antes de variadas cintas de boxeo, ciclismo, equitación, billar, fútbol, béisbol y baloncesto. Porque es inglesa, de otro modo no se entiende que “Carros de fuego” (1981), a pesar de que se trata de una infumable película, no esté entre las favoritas de los especialistas. Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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