Martes 16 Septiembre 2008

A la par que estrena “Vicky Cristina Barcelona”, su largometraje número treinta y nueve, Woody Allen celebra el 25 aniversario de “Zelig” (1983), cinta diametralmente opuesta al planteamiento de su aventura condal. Rodada a la usanza de un falso documental o, como se denomina en Estados Unidos, mockumentary —aun sin alcanzar el paroxismo de experimentos como el de Peter Jackson en “La verdadera Historia del Cine” (1995)—, la película se sitúa entre dos ejemplos clásicos del director, “Comedia sexual de una noche de verano” (1982) y “Broadway Danny Rose” (1984), y aborda una auto-disección en clave paródica todavía por explotar en “Acordes y desacuerdos” (1999) y “Wild man blues” (1997), donde la realizadora Barbara Kopple intentaba atrapar al hombre entre la neurosis musical con la misma credibilidad —para bien y para mal— que cualquiera de las ficciones que él mismo ha protagonizado. Precisamente en aquella semblanza que perseguía a Allen entre el jazz y sus estancias en hoteles de lujo, el neoyorquino aseguraba que la responsabilidad nace de la inteligencia y no eso de eso tan abstracto que ahora se le viene a todos los superhéroes a la boca: el poder.

zelig-1.jpg 

Cualidad que atesora Leonard Zelig —interpretado por Woody Allen, como era habitual la reserva de los papeles principales para sí en aquella época—, un hombre-camaleón capaz de mimetizarse con cualquier persona que se encuentre cerca y que despierta las sospechas y la avaricia profesional de la doctora Nesbitt (Mia Farrow), que, para alivio del alma del inquieto cineasta, termina derivando en algo más profundo, final feliz imposible en el punto de partida de su persona y su concepción realista de la era contemporánea. Tal vez por ello Allen se retrotrae a los alegres veinte, para lo cual emplea fondo de archivo e imágenes reales sobre los que aplica la misma técnica que después haría famoso a Forrest Gump y su incontinencia presidencial. Woody Allen, quizá el más inimitable de los directores norteamericanos de los setenta-ochenta y, a causa de la misma razón, el más imitado, exploró temprano las posibilidades de su egolatría y del ídolo en el que se ha convertido para masas de intelectuales y aficionados. El desorden de personalidad —o la ausencia absoluta de ésta, no en balde uno de los títulos que se barajó cuando sólo era un proyecto en la mesa fue “Identity crisis and its relationship to personality disorder”— que afecta a Zelig anticipa, más que un foco de interés psicológico, la crisis creativa de individuos que, con tal de sentirse aceptados por sí mismos, son capaces de arrastrarse hasta el extremo de emular a las figuras que les transmiten seguridad. Leer más »

Miércoles 25 Junio 2008

Acaba de salir a la venta una completísima gama de ediciones en dvd y blu-ray de “Sweeney Todd: El barbero diabólico de la calle Fleet” (2007), el musical de Broadway reconvertido en orgiástico diorama por Tim Burton. Nada recomendable para los espectadores propensos a apartar rápidamente los ojos de la pantalla al más mínimo gesto amenazador por parte de un objeto afilado. Utensilios habituales en cualquier barbería —de las antiguas, antes de que la higiene aboliese el ritual público del afeitado—, aunque nuestra morbosa atención —sí, también la de quienes luego no miran— se dirija antes a la destartalada tienda de un mal barrio inglés que al impoluto negocio con una de esos cilindros giratorios en blanco y rojo. Cómo no encontrar en ella barberos psicóticos y crímenes más fáciles que una garganta puesta en bandeja. O el ojo, pues la palma en los gritos de pánico y los violentos tirones de cuello se la lleva “Un perro andaluz” (1929), el manifiesto surrealista de Buñuel que aún despierta las mismas reacciones que el día de su estreno, aun avisando previamente de la polémica imagen…

navajas-1.jpg 

Quizá por influencia de su amigo Salvador Dalí, interventor en los diseños oníricos de “Recuerda” (1945), en esta película a Gregory Peck le dé por armarse de navaja tras un ataque de locura y regresión temporal. Menos mal que Ingrid Bergman estaba bien arropada en la cama y que un vaso de leche puede hasta con las peores pesadillas. Otros que se tomaron la misma parsimonia para afilar la navaja antes de rebanar tranquilamente algunos cuellos, oreja o lo que se terciase, son el psichokiller de “Tinieblas” (1982), giallo de Dario Argento, Michael Madsen en “Reservoir dogs” (1992) —aunque Tarantino tuvo la sensibilidad de deslizar la cámara hacia fuera de campo—, en “Vestida para matar” (199), “Terror ciego” (1971), o jóvenes con miedo a que sus mayores los deshereden, como el protagonista de “What happened then?” (1934). Las gargantas rebanadas son plato típico en cualquier género, aunque las hayamos visto con más frecuencia en las historias de gángsters, también con barberías como escenario —una de las recientes, “Promesas del Este” (2007)—. Leer más »

Martes 4 Marzo 2008

Si hay algo que democratice a películas y realizadores es el vapuleo popular, ese movimiento despiadado que en momentos de fervor no atiende a razones artísticas ni a esperanzas de éxito. Tal vez la razón de estas reacciones se encuentre en una invisible necesidad de equilibrio cósmico que, de repente, encumbra lo desapercibido o repudia al trasero bien aposentado en una silla bautizada con nombre de estrella. Uno de estos chascos inesperados lo vivió Alfred Hitchcock a costa de la buena acogida de “La soga” (1948), experimento de planificación o trucaje metalingüístico tras el cual sus seguidores y críticos acérrimos esperaban cualquier nueva osadía… excepto regresar a lo acomodaticio de los orígenes. Por varios motivos: en primer lugar, “Atormentada” (1949) bebía de fuentes autorreferenciales que, por rápido reconocimiento de esas señas, la encasillaron como mediocre copia de “Rebeca” (1940) –el ama de llaves, el misterio en la comunicación con el marido, que también la hermana con “Sospecha” (1941)–, “Encadenados” (1946) –el crimen sigiloso, el veneno, los encuentros furtivos en la casa marital–, “Recuerda” (1945) –la represión psicológica e imágenes, en este caso cabezas reducidas, que invocan terrores primitivos–, incluso se perciben obvias influencias de un film muy hitchcockiano, “Luz que agoniza” (1944), en esa estrategia de luz de gas que la señora Danvers también ejercía sobre Rebeca.

atormentada1.jpg 

La selección de antecedentes muestra, pues, una clara disposición a la vertiente folletinesca del director, suspense romántico con base literaria de segunda fila –se adaptó una novela inglesa de Helen Simpson, quien ya había colaborado en el guión de “Sabotage” (1936)–. En segundo lugar, los orígenes empapan al propio material, que conscientemente se retrotrae al siglo XIX como una manera de eludir las tensiones de la actualidad y las exigencias sufridas por el propio Hitchcock. Un ejercicio estilístico como “La soga” podía haber precedido a una evolución técnica mayor, pero, molesto además con un cierto deje teatral en dicha película, el maestro prefirió abrazar la literatura, el relato clásico, la investigación cinematográfica libre de florituras. La emoción de recuperar lo que de verdad le gustaba, lo que sabía manejar por satisfacciones anteriores, propició la caída de “Atormentada” en la categoría de cintas personales e incomprendidas. Ingrid Bergman no fue la mejor elección –de nuevo las reminiscencias a papeles de su filmografía–, y tanto su personaje, una mujer sometida al encierro de una mansión australiana –de ahí el título original, “Under capricorn”–, como los demás generan una irregular fluctuación de simpatías y antipatías –el dictatorial marido Joseph Cotten, el joven recién llegado, Michael Wilding–.

atormentada2.jpg 

Una película así no podía convencer a los amantes del suspense ni de las virguerías visuales, aunque existan esos dos elementos a lo largo del dilatado metraje, rodado en un pasteloso Technicolor. Sin embargo, “Atormentada” debe leerse antes que verse, arrancando el barroco contenido de largos planos –la estrategia de “La soga” no fue en balde– como las hojas carcomidas de un libro antiguo. Hay algo de pasado de moda, de traslación a tiempos olvidados, en la mirada que planea sobre la película, y aún así increíblemente moderna y sutil cuando algún detalle destaca –la evolución de las emociones del personaje de Cotten mientras la cámara sólo muestra el movimiento de sus manos en torno a un collar–. La pesadez de unas influencias poco originales anulan el poco misterio y la fuerza termina depositándose en lo prolijo de los diálogos y en la acumulación de sensaciones turbias, reforzadas por ese ambiente colonial donde todos se despojan de los inequívocos roles sociales del continente. Aparte de los problemas de guión, Hitchcock se dolió del fracaso comercial de la película, sobre todo al ser su segundo intento como productor independiente –para lo cual había regresado a otro origen: Londres–, y no volvería a acariciar esta clase de historia –quizá algunos rasgos aparezcan en “Yo confieso” (1953) y “Marnie, la ladrona” (1964)–. La derrota oscurece al genio, el afán renovador se entremezcla con el rencor y van surgiendo obras despojadas de engaños, farsas ideológicas y diabólicas carcajadas del hombre serio a quien nadie apoyó cuando proclamó su amor por la poesía.

En las imágenes: Ingrid Bergman con los tres hombres de “Atormentada”: Alfred Hitchcock - Copyright © 1948 Kurt Hutton/Getty Images. Todos los derechos reservados. Michael Wilding - Copyright © 1949 Picture Post/Hulton, Getty Images. Todos los derechos reservados. Joseph Cotten, en una imagen promocional de “Atormentada” - Copyright © 1949 Transatlantic Pictures. Todos los derechos reservados. Y fotograma de la misma película. Todos los derechos reservados.

Lunes 29 Octubre 2007

Aceptamos el mundo en dos dimensiones ante el que actuaban nuestros más antiguos ídolos, también los callejones de cartón piedra que desde luego no tenían salida y las lianas de tela que surgían de la nada, tangibles en un mundo de murales pintados. Incluso nos tragamos con nostalgia gratuita a esos conductores temerarios, casi siempre en descapotables, con el viento de frente y espontáneas furgonetas atravesando el inexistente flanco derecho –algún día trataremos los límites de la realidad en la escena del coche de Lana Turner en “Cautivos del mal” (1952)–. Entonces, ¿por qué no funcionan los descensos de esquí? No son más ni menos impostados que la pantalla móvil de una carretera. Sin embargo, algo falla, y muy gordo, y la respuesta la hallamos en tres puntos clave. En primer lugar, la cámara. El plano fijo sobre la capota de un Rolls Royce es posible y contribuye a la credibilidad de unas apariencias torpes y temblorosas. La misma mirada estática sobre el rostro de un esquiador, por el contrario, provoca más bien risa. Y es que el paisaje se eleva, desciende, sigue el transcurso de las lomas, y el personaje impone el ritmo a su modo, desconocedor del movimiento que se proyecta tras él. Un encuadre congelado duplica la broma del momento, subraya el contraste de tendencias opuestas y traza una danza pugilística entre figura y fondo, como si, en este caso, James Bond se pelease con las montañas.

 

Vale, esto podía aceptarse como un fallo técnico. Pero a continuación el guionista mete la pata y hace conversar a los personajes que descienden, como si fuese tan fácil mantener la cercanía, la legibilidad y el pelo en su sitio. Esta segunda causa es de índole narrativa: no podemos creernos que en plenos instantes de aceleración física alguien esté rumiando importantes revelaciones. Y menos aún cuando hay que hacer caso al partenaire, a los malos, a los árboles y a las banderitas que señalizan la pista. Bueno, esto último no importa en el ámbito dramático, un no rules land. Aunque parezca suficiente, la tercera razón es fundamental: al entorno y al suceso se suma el intérprete. Cualquier espectador puede aguantarlo todo, sin percatarse del esfuerzo que supone, si el protagonista se cree lo indecible. En el mundo clásico pocos esquiadores lo consiguen, porque siempre mantienen esa pose de buscar al gamusino, de entornar los ojos en el horizonte de los técnicos de plató, el cuerpo un tanto doblado, la piel limpia y tersa a pesar del aire helador que se supone les viene en contra. Sí, es igual de encantador que los descapotables, sólo que más gracioso. Impresión que puede chafar una tragedia –“Recuerda” (1945)– o rematar de por sí la comedia. O dónde me dejan si no a George Lazenby con esas gafas de Willy Wonka.

En la imagen: Diana Rigg y George Lazenby en “007 al servicio secreto de su Majestad” - Copyright © 1969 Eon Productions y Danjaq S.A. Distribuida en España por MGM Home Entertainment. Todos los derechos reservados.

1


 
Publicidad

 
Videocartelera

Estrenos

Ice Age 3: El origen de los dinosaurios

La última casa a la izquierda

Pagafantas

  Delta
  Despedidas
  ¡Disparadme!
  Ice Age 3: El origen de los dinosaurios
  La última casa a la izquierda
  La velocidad funda el olvido
  Pagafantas

Semana anterior
Semana próxima
Antes de morir piensa en mí
LOL (Laughing out loud)®
Mishima: Una vida en...
Supercañeras
Tetro
Transformers 2
Tres días con la familia
Bruno
La proposición
Más allá de la duda
Paintball
Paranoid Park
Un novio para mi mujer
V.O.S.

Más películas en cartelera


Archivo: 2009 | 2008 | 2007 | 2006 | 2005 | 2004 | 2003


Top 10 taquilla 

Nuevo estreno 1. Transformers: La venganza de los caídos
Mantiene la misma posición 2. Millennium 1: Los hombres que no...
Baja 2 posiciones 3. Corazón de tinta
Baja 1 posición 4. Terminator salvation
Baja 1 posición 5. Obsesionada
Baja 1 posición 6. Ángeles y demonios
Mantiene la misma posición 7. Kika superbruja y el libro de hechizos
Baja 2 posiciones 8. Los mundos de Coraline
Nuevo estreno 9. LOL (Laughing out loud)®
Baja 1 posición 10. Ejecutiva en apuros

Recaudación y espectadores


Críticas 

Ice Age 3: El origen de los dinosaurios (Ice Age: Dawn of the dinosaurs) Ice Age 3
Por José Arce
Se trata de una diversión veraniega para toda la familia, sin más pretensiones que entretener, aunque un tanto reiterativa y estancada. Hace pasar un buen rato... >>

La última casa a la izquierda La última casa a la izquierda
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes Craven en el panorama internacional, remozado para los nuevos tiempos con una estética cuidada y un gusto por los detalles... >>

Transformers: La venganza de los caídos Transformers 2
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que quedó en pie tras la primera parte. Furiosa por fuera, muerta por dentro, no es una película, sino una oda a la chatarra... >>

Corazón de tinta Corazón de tinta
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su guión desaprovecha un interesante argumento. No logra desprender la magia que requiere una cinta de estas características... >>

¿Hacemos una porno? ¿Hacemos una porno?
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso de sus trabajos más recordados y firma un guión flojo. Busca poco más que entretener e intentar reconciliarse con sus fans... >>

Obsesionada Obsesionada
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en cuyo prescindible guión se acumulan toda suerte de tópicos. Los personajes carecen de cerebro y la historia no engancha... >>

Kika superbruja y el libro de hechizos Kika superbruja y el libro de hechizos
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija al público infantil como si este estuviera desposeído de inteligencia. Y lo peor es que la película ni siquiera resulta divertida... >>

Te quiero, tío Te quiero, tío
Por José Arce
Otra exhibición del generoso catálogo de intérpretes de la nueva generación de cómicos americanos, con una historia tan agradable como predecible... >>

No-Do No-Do
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir secretos que ocultaban las grabaciones de la herramienta comunicativa del franquismo, con un resultado no muy atractivo... >>

Cleaner Cleaner
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en manos de un cineasta como Renny Harlin es nada, un vacío que pasa ante nuestros ojos sin despertar ninguna emoción... >>

La Caja de Pandora La caja de Pandora
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato social. Un ritmo parco, casi estático, envuelve la historia de una familia cuyo origen y destino chocan de manera definitiva... >>

Terminator salvation Terminator salvation
Por José Arce
Vibrante de principio a fin, vigorosa, enérgica, delirante por momentos, la narración vuela envuelta en una música atronadora, a pesar de su débil guión... >>

Los mundos de Coraline Los mundos de Coraline
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante calidad de “Pesadilla antes de Navidad”, Henry Selick sigue demostrando un loable encono en la elaboración de cada nueva obra... >>

Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel Coco, de la rebeldía a la leyenda...
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien presentado y producido, pero aburrido, como tantos otros biopics, se trata de un retrato de la etapa más desconocida de Coco... >>

Still walking (Caminando) Still walking (Caminando)
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la que pasa todo sin pasar nada. Hirokazu Kore-eda capta esencia de vida en cada fotograma, en cada una de sus estampas... >>

Secret sunshine Secret sunshine
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica interpretación de su actriz principal, pero dilata en exceso una historia que podría haberse narrado de una forma más concisa... >>

Home Home
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore pero sin propuestas para la acción ecológica que exige, “Home” empeña sus esfuerzos en remorder la conciencia del público... >>

Presencias extranas Presencias extrañas
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental. Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida, estéticamente elaborado... >>

Presencias extranas Millennium 1
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático del desaparecido Stieg Larsson, se presenta el primer capítulo de una trilogía que da para poco más que un serial televisivo... >>

Comentarios

amande, en "LOL (Laughing out loud)®": Generación Messenger
La verdad es que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más original, fresco y divertido. Muy francesa pero le falta la frescura de estrenos del año como Bienvenidos al norte o La clase… >>
Antonio
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
Me haceis gracia todos los criticos,solo sabeis insultar y despreciar a los directores de acción americano,y más a michael bay,parece q teneis invidia de que trinunfe en taquilla una pelicula entretenida… >>
Je
, en "La última casa a la izquierda": Padres coraje
Ganas tenia de verla y al ponerle tu esta puntuación aún más xD
tONI
, en "LOL (Laughing out loud)®": Generación Messenger
La verdad esque me decepciono mucho, no la recomiendo a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
yo me esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me gusto, pero con mas explosiones y e salido decepcionado.las escenas de accion son mejores pero al argumento mas flojo ke el de la 1º parte
capandres, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
pero eso sí, todo el mundo a verla y a decir, que buena película...
kuai, en "Transformers: La venganza de los caídos". Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio increible, hasta el punto de que algunos pasajes me dan vergüenza ajena, nunca entendere cuando alguien dice que se lo ha pasado en grande con una... >>
Albert
, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
En este caso no a sido buena ni la primera, que fue para olvidar
tuspa
, en "Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado y mucho. tiene varios aspectos que hacen que sea interesante. Lo de los criticos no lo he entendido ni lo entendere nunca, siempre contracorriente; eso parece que les va bien... >>
Francisco
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
Esta segunda entrega me ha parecido mucho más forzada, confusa, e infantil que la primera. Deja muchísimas cosas sin explicar, los diálogos son bastante tontorrones, muchos transformers... >>
Kooler
, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el síndrome de “hago lo que me sale porque soy el gran director y algún dia se darán cuenta”. Por eso espero, y... >>
Montse
, en "Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad es que el título de la película sonaba fatal. No me esperaba que podía “aprobar”. Con ese titulo me costaba creer que podía haber buenas interpretaciones y que la peli hasta resulte... >>
jose
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
fue una muy buena película de entretenimiento, sobre lo que dicen del argumento no es cierto, simplemente es una película de ciencia ficción, en este género el argumento gira en torno a una idea... >>
 

Encuesta


¿Qué estreno piensas ver esta semana?

Delta
Despedidas
¡Disparadme!
Ice Age 3: El origen de los dinosaurios
La última casa a la izquierda
La velocidad funda el olvido
Pagafantas
No me atrae ninguno

(Haz clic sobre el título si quieres ver información acerca de la película)

    




Archivo alfabético de películas:
a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z 0
NOTICIAS DE CINE
Michael Radford rueda en España "La mula", protagonizada por María Valverde y Mario Casas
Concluye el contrato de Brandon Routh para dar vida a Superman
El View-Master, otro juguete que podría dar el salto a la gran pantalla
OPINIÓN
La familia llega a la cartelera con el verano
"Tres días con la familia": Un sentido y silencioso pésame familiar
"Tetro": Coppola después de Fellini
REPORTAJES
"Ice Age 3: El origen de los dinosaurios" y de nueve personajes prehistóricos
Las tragedias del "Pagafantas"
Tres o cuatro cosas a propósito de "Tetro"
DVD
Universal: "Hamlet 2", "The Express" y un cuarteto de clásicos
"Slumdog millionaire" y "El gran Stan: El matón de la prisión"
Despedimos junio con "La oveja Shaun"
BANDAS SONORAS
"Ice Age: La Edad de Hielo": La música de David Newman para la primera película de esta exitosa franquicia
"Transformers: La venganza de los caídos". Steve Jablonsky no aprende de sus errores
La música de "Alien", Clint Mansell, Mark Snow, Jan A.P. Kaczmarek y Joel McNeely en Fimucité
VIDEOJUEGOS
Los triunfadores en los Premios a la Industria Nacional del Videojuego
Universal llevará a la gran pantalla el mítico videojuego "Asteroids"
La cuarta entrega de "Resident evil" podría estrenarse en septiembre de 2010

© LABUTACA.NET - Edificio Albufera Center - Plaza Alquería de la Culla, 4, 305 - 46910 Alfafar - Valencia - España
Telf.: 96 375 58 22 - Fax: 96 375 58 23 - redaccion@labutaca.net - www.labutaca.net - Publicidad - Trabaja con nosotros
Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este site sin consentimiento expreso de sus propietarios.
Todos los derechos reservados. Blog gestionado con Wordpress. Licencia GPL.