Sábado 28 Febrero 2009
Un puñado de familiares acaba de reunirse en la casa del patriarca para celebrar en torno a la mesa que, a pesar de un motivo tan rutinario como el típico cumpleaños, ellos continúan demostrando ganas de verse e interesantes temas de conversación… hasta que la hipocresía o la esquizofrenia de los invitados explote como el espejo que preside la sala. Suena a secuela de “El ángel exterminador” (Luis Buñuel, 1962), pero se trata del segundo largometraje del joven realizador Sean Ellis, después de que el año pasado estrenase en nuestro país la interesante “Cashback” (2006). En “The broken” (2007) Ellis mantiene su toque fantástico unido a considerables dosis de thriller terrorífico, palo que ya tocó en su corto “Left turn” (2001), para amargar la existencia de Gina (Lena Headey), quien cree encontrarse con un doble de sí misma —tema que abordamos recientemente en esta sección—, como si de las esquirlas del espejo se hubiese escapado una personalidad paralela. Este tratamiento bipolar, extensible a la explicación médica que suele ofrecerse a tan sufridos personajes, es uno de los habituales cuando entre espectador y misterio media una superficie reflectante, puerta a mundos solapados y lecturas superpuestas que hacen más complejo, pero también más apetecible, adentrarse en un mundo construido de opuestos.

Espejos-portal: Kiefer Sutherland intentó resolver el duelo entre un mundo desdoblado o una única realidad atravesada por subterráneos tapiados en “Reflejos” (2008), el decepcionante regreso de Alexander Aja después de prometer las Américas con su remake de la cinta de Wes Craven “Las colinas tienen ojos” (1977). La película mostraba, sin embargo, uno de los motivos más ancestrales del género de terror y del fantástico más perverso, ineludible para los nipones en el primer caso y para los cuentos infantiles de ambigüos destinatarios en el segundo. Aunque menos explotada en pantalla, la segunda parte de la “Alicia” de Lewis Carroll, “A través del espejo”, versionaba un mundo en sentido contrario con precisión matemática, si bien tanto a un lado como al otro del cristal las niñas son tratadas con condescendencia y los hidalgos marchitos cabalgan sin doncellas con quienes compartir sus arcaicos versos. Leer más »
Viernes 20 Febrero 2009
“Vals con Bashir” (2008) no sólo ha roto las previsiones en las quinielas a los Oscar® por derrotar a la hasta ahora imbatible “Gomorra” (2008), sino por tratarse de un documental de animación, término que desde los anales de la academia viene vinculado a la compañía Disney y, en los últimos años, a su salvaguarda Pixar. Sin embargo, no se trata de la primera película animada con una nominación externa a la categoría de Mejor Película de Animación, creada en 2002, y es posible que su exclusión de dicho grupo y su participación como Mejor Película de Habla No Inglesa se deba a la etiqueta ‘documental’ y a la carrera en el circuito de festivales, Cannes inclusive, de una cinta israelí que no querrá verse derrotada por el fenómeno “WALL·E (Batallón de limpieza)” (2008).

1932 fue el primer año que incluyó cortos de animación en la lista de nominados, y el oligopolio disneyano quedó patente por triple partida: de las tres piezas animadas, dos eran del estudio —“Mickey’s orphans” (1931) y “Flores y árboles” (1932), la ganadora— y una de la dura competencia de las Merrie Melodies de Warner —“It’s got me again” (1932)—. A Walt Disney le fue concedida una estatuilla honorífica por la creación de Mickey Mouse cuatro años antes, pues su puesta de largo en el corto “Steamboat Willie” (1928) nunca pudo ser premiada al celebrarse la primera ceremonia de los Oscar® en 1929 sin categorías para la ascendente animación. Por último, uno de los premios científicos recayó en la compañía Technicolor por su contribución a la industria animada, en la cual se encontraba Disney y no el corto de Warner, rodado en blanco y negro. Leer más »
Sábado 14 Febrero 2009
En la última pregunta de “¿Quién quiere ser millonario?” que se le plantea a Jamal (Dev Patel) en “Slumdog millionaire” (2008), ante él se ordena el caos de las posibles respuestas y la reformulación del título del programa. ¿Jamal ha ido al espectáculo en busca de dinero, de amor o de fama? Seguramente las personas que acuden a un concurso real lo tengan mucho más claro, pero los contendientes de las películas siempre terminan enfrentándose a una prueba ardua en la que no sirven de nada la preparación física, intelectual o cultural. Los mejores concursos de la vida son aquellos con el bote más sustancioso, pero el premio más importante para Jamal consiste en averiguar su orden de prioridades vitales. Y si el dinero, el amor y la fama vienen de sopetón y de la mano, entonces discernirlo nunca fue tan difícil. De momento no existe ningún concurso en celuloide —a excepción del juego de pistas que planteó Lars von Trier en “El jefe de todo esto” (2006)— y el cine continúa encargándose de desmitificar las promesas del paraíso de otros medios, aun a costa de hacérselas pasar canutas a pobres diablos que sólo querían un poco de fama, dinero o amor.

El televisivo: “Quiz show” (Robert Redford, 1994). Un clásico juego de preguntas que ha variado de formato pero no de fondo a lo largo de la Historia televisiva. El programa “Twenty-One” consiguió despegar a muchos espectadores de las salas de cine gracias a una emoción relativamente gratuita —después del desembolso inicial y bastante cuantioso por el televisor, y el aumento de la factura de la luz-, la de encumbrar a un ciudadano corriente en celebridad efímera. Precisamente esa fama instantánea y pronto soluble es lo que molesta a Herbie (John Turturro), que no está de acuerdo en que las respuestas se amañen de antemano para que los concursantes roten a gusto del público. Él, cultivado pero poco atractivo, es sustituido por el elegante profesor universitario Charles Van Doren (Ralph Fiennes), quien demuestra que hasta las clases más altas no están libres de apetecer una gloria popular. Redford firmaba una de sus películas más ligeras y al mismo tiempo más enérgicas, gracias al ritmo efervescente de los rodajes televisivos y el suspense gradual que conlleva el desmembramiento del clasismo norteamericano de los cincuenta y el duelo moral al que se someten sus protagonistas. Leer más »
Jueves 3 Julio 2008
La cotidianidad es esa esfera rotatoria que ya no puede depararnos ninguna sorpresa, de ahí que las historias dadas al escapismo empleen objetos corrientes y molientes como portal a esos fantabulosos universos paralelos. Una chimenea en “Harry Potter”, un pomo en “La bruja novata” (1971), una fuente en “Encantada: La historia de Giselle” (2007), una cuerda en “Un puente hacia Terabithia” (2007) o un armario en “Monstruos S.A.” (2001) y la primera entrega de “Las crónicas de Narnia” (2005), que ahora se complementa en “El príncipe Caspian” (2008) con una estación ferroviaria. Pero eso de alcanzar enormes velocidades para dar el salto a otra dimensión espaciotemporal ya lo habíamos visto en “Regreso al futuro III” (1990) y su tren volador a punto de desmaterializarse o morir en el precipicio más cercano. Y los niños equipados de visiones imaginativas quedaron, de algún modo, atrapados para siempre en su utopía anti-adulta, gracias a películas que pretendían la metáfora de la madurez o la celebración de la inocencia —o, para qué engañarnos, también la ñoñería más insulsa—.

Fue James M. Barrie quien asentó el mito con su trilogía de novelas y obras teatrales sobre Peter Pan, Wendy y los Niños Perdidos, y el cine la ha reconvertido en animación y carne y hueso —la fallida “Hook” (1991), de Spielberg, una nada desdeñable versión de P.J. Hogan, pese a lo que pueda indicar su director, y el manierista biopic “Descubriendo Nunca Jamás” (2004), que lanzaba encadenados visuales entre la realidad londinense y la imaginería del escritor—. Tras ellos, un cortejo de imberbes suicidas se ha sumado a lanzarse por el ventanal, hacia estrellas que sólo ellos alcanzan: Sebastian en “La historia interminable” (1984) —esa adaptación que todo el mundo parece haber borrado de su memoria juvenil—, Dorothy en “El Mago de Oz” (1939) —y su inquietante secuela oficial, “Oz, un mundo fantástico” (1985), producto que a pocas luces podemos creer que permitiese la Disney—. Leer más »
Pagina nueva 1

Martes 24 Junio 2008
Hace poco hablábamos de la ausencia casi absoluta de celebraciones por el 50 aniversario de “Vértigo” (1958), la obra maestra de Alfred Hitchcock. Otro aniversario del director inglés, los 45 años de “Los pájaros” (1963) —tras un vergonzoso homenaje fotográfico de Latina Magazine y otro más digno de Vanity Fair—, no lo ha pasado por alto la marca de juguetes Mattel, que pretende conmemorarlo con una edición especial de Barbie caracterizada a lo Tippi Hedren, a la venta el próximo otoño. Supongo que con “Vértigo” han preferido no hacerlo, no sea que los articulables caigan en manos de un pervertido de la talla de James Stewart en la película… Para la protagonista de “Los pájaros”, en lugar de las cursis mascotas de las que se hace acompañar la muñeca rubia, esta vez tiene prendidos tres pajarracos negros que acosarán a nuestra Tippi particular por los siglos de los siglos en la estantería o vitrina de turno —aunque le falte una expresión más terrorífica y su mirada vítrea parezca sacada de su partenaire en la película, Rod Taylor—.
No es la primera vez que Mattel aprovecha motivos cinematográficos para rascar el bolsillo de los coleccionistas —¿serán cinéfilos-deuvededistas agotados, o barbierianos clásico-compulsivos?—. En su catálogo ya han incluido Barbies y Kenes conmemorativos de “Grease” (1978) —les falta John Travolta, aunque ya es bastante muñeco en la vida real—, “Mary Poppins” (1964), “Alicia en el país de las maravillas” (1951) —si bien parece Alicia pecaminosa en otro territorio menos inocente—, o la famosa teleserie estadounidense “I love Lucy” (1951). La broma cuesta entre 40 y 180 dólares, frío dinero a cambio de que la muñeca más superficial del mundo inmortalice los aspectos más fetichistas de clásicos de culto.
En la imagen: Detalle de la Barbie-Tippie Hedren conmemorativa del 45 aniversario de “Los pájaros” - Copyright © 2008 Mattel. Todos los derechos reservados.
|
|
Críticas
 |
|
 |
Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
>>
|
|
 |
La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
>>
|
|
 |
Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
>>
|
|
 |
Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
>>
|
|
 |
¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
>>
|
|
 |
Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
>>
|
|
 |
Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
>>
|
|
 |
Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
>>
|
|
 |
No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
>>
|
|
 |
Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
>>
|
|
 |
La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
>>
|
|
 |
Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
>>
|
|
 |
Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
>>
|
|
 |
Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
>>
|
|
 |
Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
>>
|
|
 |
Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
>>
|
|
 |
Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
>>
|
|
 |
Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
>> |
|
 |
Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
|
|
Comentarios |
|
amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
>> |
|
|
Encuesta
|
|
|
¿Qué estreno piensas ver esta semana?
|
|
|
|