Martes 22 Enero 2008
Cuando los platos destacados no provocan más que tímidos bostezos entre los comensales, al cocinero ya ni se le ocurre servir los aperitivos modestos y estará pensando en inmolarse por su fracaso, a lo Vatel. Vista la escasa repercusión cinematográfica de “Los tres mosqueteros” y “El conde de Monte Cristo”, las adaptaciones de novelas secundarias en el repertorio de Alexandre Dumas tampoco se han prodigado en número allende los mares, donde reina el título reconocible y el arquetipo identificable. Aunque la nacionalidad del escritor y la del cineasta que mejor lo ha leído no tienen por qué ser directamente proporcionales, en este caso tuvo que ser un francés, Patrice Chéreau, quien hiciera honor al tono dumasiano con “La reina Margot” (1994) –escrito ya adaptado en 1954 por Jean Dréville con Jeanne Moreau como protagonista–.
Inmersa en un metraje holgado que le hace honor, de ésos que causan escalofríos en los responsables de precipitados resúmenes hollywoodienses, esta historia de raíces reales, complots políticos determinados por la inclinación religiosa y distantes ambientaciones renacentistas, es un tapiz de obvios matices europeos, maravillosamente interpretada por Isabelle Adjani bajo la corona real, Daniel Auteil, Vincent Perez… ¡y hasta Miguel Bosé! Ejemplo –bastante repetido hoy en día– de cómo el continente es capaz de responder al imperio norteamericano con producciones de enorme calado técnico y artístico, casi siempre circunscritas a una tradición que se restriega contra la limitada Historia de los Estados Unidos –sin ir más lejos, el díptico de Shekhar Kapur sobre la reina inglesa “Elizabeth” (1998)–. Antes de este hito, un saco repleto de mediocres adaptaciones para la gran pantalla o para series más o menos alargadas sobre las novelas “Los amores de Lady Hamilton”, “El tulipán negro” –que tuvo una versión en 1964 con Alain Delon–, “Joseph Balsamo: Memorias de un médico” –versionada en “Cagliostro” (1949), donde aparecía Orson Welles–, “El caballero de Harmental”, “Los Mohicanos de París”, “La dama de Monsoreau” o “El caballero de la Casa Roja”; u obras de teatro como “Kean” o “La torre de Nesle” –que dirigió Abel Gance en 1955–.
Un apellido habitual en este recorrido, Fairbanks, si bien Jr., protagonizó en un doble papel –adelantándose a Leonardo DiCaprio– “Justicia corsa” (1941), basada en “Los hermanos Corsos”, en un arranque de conservación del espíritu paterno. Los demás nombres y acercamientos a la obra del autor francés se pierden en las brumas y ruidos visuales del protocine, aunque aún despunten estrellas como la arcana Theda Bara, encarnando a “Madame Du Barry” (1917). Testamento escueto para tan inmensa fortuna, si bien tendríamos que valorar igualmente los coletazos de Alexandre Dumas… hijo, y el impacto de “La dama de las camelias”, que tanta gracia y dolor ha provocado en el cine –desde “Margarita Gautier” (1936), importante por la portentosa interpretación de la Garbo en manos de un director de mujeres como Cukor, hasta un experimento tan disímil con el XIX como “Moulin Rouge” (2001)–. En el fondo, con tanta variopinta alternativa, si uno no se contenta es porque no quiere.
En las imágenes: Fotogramas de “La reina Margot” - Copyright © 1994 Renn Productions, France 2 Cinéma, D.A. Films, N.E.F. Filmproduktion und Vertriebs GmbH, Degeto Film, ARD, WMG Film, RCS Films & TV, Centre National de la Cinématographie (CNC), Canal+, Miramax Films y Eurimages. Todos los derechos reservados. “La reina Margot” - Copyright © 1954 Lux Compagnie Cinématographique de France, Films Vêndome y Lux Films. Todos los derechos reservados. “El tulipán negro” - Copyright © 1964 Flora Films, Mizar Films, Méditerranée Cinéma y Ágata Films. Todos los derechos reservados. “Madame Du Barry” - Copyright © 1917 Fox Film Corporation. Todos los derechos reservados.
Jueves 17 Enero 2008
Tras la incontestable supremacía de “Los tres mosqueteros” en las adaptaciones de Alexandre Dumas –por número y popularidad–, el segundo pilar en los cineastas que creen –pobrecitos– probar suerte con el escritor galo sería sin lugar a dudas “El conde de Monte Cristo”. Novela compilatoria de todas las tramas de venganza posibles, cuando las ideas del estudio no han dado para más siempre aguardaba un Edmundo Dantés al que mejor hubiese sido dejar otros siete años en el calabozo de las bibliotecas. Y es que, como comentábamos en las características generales de su obra, la densidad del Monte-Cristo ofrecería buen material para seis películas distintas, pero que indudablemente perderían la riqueza del original al escindirlas de aquéllas que le otorgan sentido. Por ese motivo, las penurias de Dantés, su enamorada Mercedes y el malévolo Morcef no se han amoldado con soltura al medio cine, obligado por causas de metraje y teorías narrativas a acortar un holgado vestido que muchas veces se transforma en simplón biquini –y no, no hay escenas picantes en sus traslaciones–.

Aquí también existen versiones datadas en la época silente: 1908 es la fecha de nacimiento de una breve mirada al mítico relato. Después de otro par de intentonas superfluas, el galán John Gilbert introdujo la figura de Edmundo con toda la presencia elegante y sofisticada que requerían los gustos norteamericanos en “Monte Cristo” (1922) –recordemos que el protagonista es italiano y Gilbert lucía esa silueta alargada y morena, poco anglosajona–. Sin embargo, el actor debería haber leído en aquella invisibilidad el anuncio de su futuro declive: una versión francesa de 1929 –y resulta curioso que el país originario de Dumas haya sido menos prolífico al fijarse en él– precede a la versión más ‘lujosa’ de Hollywood en 1934, con Robert Donat y dirigida por Rowland V. Lee –quien también se atrevería con “El hijo de Monte-Cristo” (1940), los mosqueteros y un biopic sobre Richelieu (ambos en 1935)–. A partir de este momento la fiebre Dumas se extiende hacia Europa y Sudamérica, especialmente en formato seriado para televisión, que consigue recuperar sus detalles a la par que acentúa la progesión de telenovela interminable. La variedad cubre todos los gustos y colores, incluida la animación, no tan exitosa como en el caso de “Los mosqueperros”, y todavía podemos encontrar nombres célebres vinculados a estos proyectos, como Tony Curtis en la piel del villano en el caso de Estados Unidos (1975) o Gérard Depardieu en el francés (1998).

Poco más consigue escarbarse en el escueto y mediocre historial de una obra tan importante, pero poco adecuada a los riesgos confiados de cualquier superproducción y aún menos acorde con la fobia contemporánea hacia el folletón tradicional. Se ha dado por sentado en muchas ocasiones que la leyenda de Monte Cristo alcanza la memoria de cualquier persona y que un recordatorio no haría sino redundar en la herida: los argumentos universales no cesan de repetirse. Para refutar esta creencia, en 2002 se rodó una insulsa y presuntamente vistosa adaptación en manos del director con historial más indicado –lo cual suele ser síntoma de una catástrofe segura–, Kevin Reynolds, en su haber moderneces de copieteos clásicos como “Robin Hood, príncipe de los ladrones” (1991), “Rapa Nui” (1994) o “Waterworld” (1995). Menos mal que no coló a Kevin Costner al frente de un reparto de bajo nivel, aunque James “Jesucristo” Caviezel tampoco salva la función con su inexpresividad excusada por el carácter cínico del personaje. Piratas, fiestorros y duelos a muerte en una película que no es ni el pálido reflejo de la complejidad narrativa de Dumas, segunda confirmación –aún más rotunda que la primera– de que algunos libros sufrirían menos atados con grilletes y sometidos al castigo gratuito del latigazo.
En las imágenes: Fotograma de “Monte Cristo” - Copyright © 1929 Les Films Louis Nalpas. Todos los derechos reservados. John Gilbert en “La reina Cristina de Suecia” - Copyright © 1933 Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Todos los derechos reservados. Fotograma de “El conde de Monte Cristo” - Copyright © 1934 Edward Small Productions. Todos los derechos reservados. Fotograma de “El conde de Monte Cristo” - Copyright © 2002 Touchstone Pictures, Spyglass Entertainment, World 2000 Entertainment, Birnbaum/Barber, Epsilon Emotion Pictures y Count of Monte Cristo Ltd. Todos los derechos reservados.
Miércoles 16 Enero 2008
Negaré haber escrito este título, pero en memoria del magnífico narrador Alexandre Dumas –y su horda de negros amanuenses–, justo es reconocer que las versiones cinematográficas de sus novelas no han gozado de prestigio incalculable. El asunto no iría a mayores –podríamos citar una salchichera retahíla de autores igualmente denostados y abofeteados por el celuloide– si nadie se quedara perplejo ante la circunstancia: las obras dumasianas quizá sean lo más cinematográfico de la literatura del XIX, algo así como el Dan Brown de las intrigas palaciegas –también negaré haber concebido esta asociación–. Sin embargo, habremos de tomar en cuenta dos vertientes de su bibliografía: por un lado, el sólido peso de unas tramas enrevesadas, colmadas de dilemas puros, universales e intemporales, que afectan a personajes no menos pintorescos, cuyo retrato físico y psicológico acude rápidamente a la memoria. Ésta es la parte fácil, la que hace botar a un guionista de Hollywood.
Las malas noticias son –agárrense, productores– una extensión imposible, conversaciones de páginas y páginas, cruces de acciones y destinos que requerirían del montador más exquisito y habilidoso. De ahí que las películas inspiradas en Dumas no hayan pasado de meras cintas de aventuras cargadas de tinta culebronera y esquematismos argumentales. Demasiada fidelidad y, a la par, excesivo desprecio por las posibilidades irónicas y críticas de historias que se han leído como palimpsestos de época. Pero veamos, veamos los resultados, empezando por la piedra Rosetta: “Los tres mosqueteros”. Versionada desde los tiempos del cine mudo –1903 parece ser el paso inaugural en Francia–, la primera adaptación resultona –en términos de éxito– fue la protagonizada por Douglas Fairbanks, el eterno saltimbanqui, en 1921. La seguiría “La máscara de hierro” (1929), basada en “El vizconde de Bragelonne”, y un suma y sigue de pimpollos con mosquete que cada vez tenían que ver menos con las descripciones originales.
Con éstas llegamos a 1948, cuando a George Sidney se le ocurre rodar un medio-ballet de espadas gracias a Gene Kelly en el papel de D’Artagnan, y el bigotito y melena ondulada de éste, heredados de Fairbanks y Don Ameche, terminan de perfilar el arquetipo definitivo del personaje. Aunque la agilidad de la película decae al mismo tiempo que Kelly abandona el ejercicio de saltar entre fuentes y jardines, su espíritu de espectáculo en falsos exteriores aún conserva el encanto de las aventuras de la Edad Dorada –y la presencia felina de Lana Turner como la pérfida Milady de Winter–. Sucesivos experimentos franceses, italianos, brasileños, alemanes, hasta españoles –¿Sancho Gracia en la piel de D’Artagnan? ¡Pues es verídico!–, para cine o televisión, confirmaron un declive en el interés comercial por Dumas. Tuvo que anunciarse un nombre glorioso para salvar el barco, Richard Lester, o eso se esperaba tras su estupenda “¡Qué noche la de aquel día!” (1964), pero estropeó la expectativa con esta visión de 1973 recargada y desubicada, aunque fuese divertido ver a Charlton Heston en la piel de Richelieu.
Para rematar el suplicio, Lester repitió con “Los cuatro mosqueteros” (1974), y se debió de dar cuenta de su error resarciéndose con la madura “Robin y Marian” (1976), típica rara avis de una carrera irregular. Quien aún tendría que aguardar la redención de su obra sería el propio escritor, sometido al golpe de gracia de todo material superproducible cuando los más asépticos noventa vieron la luz de la enésima “Los tres mosqueteros” (1993), trufada de rostros típicos y con canción de Bryan Adams para completar el cuadro; lo cual no fue nada en comparación con “El hombre de la máscara de hierro” (1998) o cómo rodar una comedia histórica sin que se note en la promoción, amén de spin offs como “El mosquetero” (2001) o “La hija de D’Artagnan” (1994). Parece que el único proyecto rentable fue la mítica serie animada de “Los mosqueperros” (1981), alimento dominical para muchos niños españoles durante años, pues en su aspecto zoomórfico encerraba más verdad que los maniquíes vestidos de terciopelo y paseantes por costosas localizaciones versallescas. Todos a por Dumas y Dumas para nadie.
En las imágenes: Douglas Fairbanks en “Los tres mosqueteros” - Copyright © 1921 Douglas Fairbanks Pictures Corp. Todos los derechos reservados. Gene Kelly y Lana Turner en “Los tres mosqueteros” - Copyright © 1948 Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Todos los derechos reservados. Charlton Heston en “Los tres mosqueteros” - Copyright © 1973 Alexander Salkind, Este Films, Film Trust S.A. y Twentieth Century-Fox Film Corporation. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Los tres mosqueteros” - Copyright © 1993 Walt Disney Pictures, Caravan Pictures, Wolfgang Odelga Filmproduktion GmbH, Vienna Film Financing Fund y One for All Productions. Todos los derechos reservados. Sophie Marceau en “La hija de D’Artagnan” - Copyright © 1994 Canal+, CiBy 2000, Little Bear, Sofica Banque Nationale de Paris y TF1 Films Productions. Todos los derechos reservados. Fotograma de “La máscara de hierro” - Copyright © 1929 Elton Corporation. Todos los derechos reservados. Leonardo DiCaprio en “El hombre de la máscara de hierro” - Copyright © 1998 United Artists Corporation. Todos los derechos reservados. Y Justin Chambers en “El mosquetero” - Copyright © 2001 MDP Worldwide, Crystal Sky Worldwide, Signature Entertainment Group, D’Artagnan Production Limited, ApolloMedia, Q&Q Medien GmbH, The Carousel Picture Company y Luxembourg Film Fund. Todos los derechos reservados.
|
|
Críticas
 |
|
 |
Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
>>
|
|
 |
La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
>>
|
|
 |
Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
>>
|
|
 |
Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
>>
|
|
 |
¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
>>
|
|
 |
Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
>>
|
|
 |
Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
>>
|
|
 |
Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
>>
|
|
 |
No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
>>
|
|
 |
Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
>>
|
|
 |
La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
>>
|
|
 |
Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
>>
|
|
 |
Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
>>
|
|
 |
Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
>>
|
|
 |
Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
>>
|
|
 |
Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
>>
|
|
 |
Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
>>
|
|
 |
Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
>> |
|
 |
Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
|
|
Comentarios |
|
amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
>> |
|
|
Encuesta
|
|
|
¿Qué estreno piensas ver esta semana?
|
|
|
|