Miércoles 3 Junio 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 03.06.09 a las 10:58
Archivado en: Actores y actrices, Años 60, Años 80, Años 90, Biopic, Cine europeo, Comedia, Drama, Hollywood, Personajes, Romance, Thriller
Y de repente, la última primavera: que Hollywood es una máquina de sueños es una verdad a medias, pues las fantasías que debe creerse el público antes han de sonar veraces para el más descreído de los estudios. La diseñadora francesa Coco Chanel se instaló en las colinas de Los Ángeles durante un breve lapso de tiempo que la convenció de su inutilidad para el diseño de vestuario cinematográfico, aparte de granjearse el enfado de Samuel Goldwyn, el leonino mandamás de la MGM que la había importado utilizando el cebo de un sustancioso sueldo. Ahora Warner aparca el recuerdo de aquella desastrosa relación profesional para participar en el muy francés —en términos económicos—, pero muy hollywoodiense —en… todo lo demás— biopic de la transgresora modista, “Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel” (Anne Fontaine, 2009).

Proverbial la monopolización del touche de las casas europeas por parte de las rutilantes estrellas norteamericanas —Givenchy, Balenciaga, Loewe, Armani o Dior han rellenado el closet de numerosas películas—, el icono parisino merecía un rostro compatriota que a la vez facilitase su exportabilidad a la industria que no se conforma con los segundos planos. La modista expresó en vida su disconformidad con que Katharine Hepburn la interpretase en el musical de Broadway “Coco”, estrenado en 1969 con libreto de André Previn y Alan Lerner. La actriz poseía el carácter, no el físico ni la elegancia sobria y diminuta de la francesa, y más tarde fue reemplaza por Danielle Darrieux, decisión que mandó al paro a la taquillera del teatro. En Estados Unidos resulta complicado reconocer un fracaso, con mayor reticencia si un gran nombre —la Paramount— ha perdido la honra durante un tour por los escenarios estatales, donde siempre había un asiento para el feroz crítico local, por lo que los premios Tony compensaron a la producción con el premio, ¿lo adivinan?, a Mejor Vestuario. La obra no tuvo siamés de celuloide, pero años más tarde Marie-France Pisier —no podía ser más gala, a pesar de haber nacido en Vietnam, con ese bautismo y su debut cinematográfico en manos de Truffaut— encarnó a la reina de la alta costura en “Coco Chanel” (George Kaczender, 1981), y la siguieron Shirley MacLaine en una tv movie de 2008 y Anna Mouglalis (“Gracias por el chocolate”) en “Coco Chanel & Igor Stravinsky” (Jan Kounen, 2009), cinta eclipsada por la magnitud comercial de Audrey Tautou en el estreno de esta semana. Leer más »
Viernes 17 Abril 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 17.04.09 a las 19:32
Archivado en: Acción, Aventuras, Años 40, Años 60, Años 70, Años 80, Años 90, Cine europeo, Cine independiente, Cine social, Drama, Hollywood, Personajes, Thriller
Ben Affleck es el político salpicado, de un día para otro, por una misteriosa sospecha. Russell Crowe es el periodista que por ayudar entiende esclarecer cualquier negro asunto del gobierno estadounidense. Rachel McAdams es la novata dispuesta a vender su inocencia por una buena historia. Y Helen Mirren es la editora en la sombra que espolea y machaca las relaciones del cuadrilátero. Un rápido reparto de roles bastaría para condensar la prolija acción de “La sombra del poder”, el segundo largo de Kevin Macdonald tras su aclamada “El último rey de Escocia” (2006). Pero no es así: cintas comprometidas que preservan para generaciones futuras las inquietudes de una época, estas historias de investigación política resultan tan imprescindibles como difíciles de abordar por su carga de sobreinformación. Aún así, las viñetas cinematográficas de esas noticias que el diario presenta en blanco y negro, de vez en cuando logran la ilustración imperecedera de sus mayores hazañas.

El caso Watergate: “Todos los hombres del presidente” (Alan J. Pakula, 1976). Macdonald refiere este clásico título como una de sus películas de cabecera en la gestación de “La sombra del poder”, a pesar de que ésta tenga su origen real en la estupenda miniserie británica “State of play” (2003), protagonizada por Bill Nighy, David Morrissey, Kelly Macdonald y James McAvoy. El ahínco del redactor McAffrey (Crowe) resulta equiparable al de Bernstein y Woodward, la pareja de reporteros del Washington Post que destapó las culpas del presidente Nixon gracias al soplo del anónimo Garganta Profunda. La química entre Dustin Hoffman y Robert Redford impera en esta función de sugestivas escenas mudas y aridez fotográfica, cercana al más puro ejercicio de cine documentalista. Leer más »
Domingo 22 Marzo 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 22.03.09 a las 20:18
Archivado en: Acción, Animación, Años 40, Años 50, Años 60, Años 70, Años 90, Cine asiático, Cine europeo, Cine independiente, Cine latinoamericano, Cine social, Comedia, Drama, Escenas, Hollywood, Personajes, Romance, Thriller
Si uno es suertudo, habilidoso y consigue cuadrar los horarios del avión con la entrega de llaves en el hotel, la salida del último autobús, el horario de taquillas de la estación y la recogida de sus maletas ya de vuelta a casa, entonces tendrá que ir a ver “Capitán Abu Raed” (Amin Matalqa, 2007) para comprobar cómo discurren las lentas noches del personal de limpieza del aeropuerto. En caso contrario, el espectador sabrá que en ese espacio efervescente de día se pierde la medida de los relojes en franja nocturna, de tal modo que pasearse sobre un portaequipajes o dejarse arrastrar por las cintas transportadoras son el máximo entretenimiento en un escenario abandonado a toda actividad comercial, a menos que uno tenga la maña de Tom Hanks en “La terminal” (Steven Spielberg, 2004) y le regale una fuente pública al ayuntamiento.

Abu Raed (Nadim Sawalha) tiene el don de la inventiva, y su estrategia escapista consiste en recrear lugares recónditos para los niños de su barrio. Otros personajes, faltos del optimismo y confianza infantil del empleado de aeropuerto en Ammán, sucumbieron a la impía presión de las horas en ese espacio acristalado, una pecera para ilusos con ansias de vuelo que terminan asfixiados por sueños imposibles, gases volátiles en una sala de espera al rojo vivo. Mucho antes de la paranoia de cambio de milenio, “Aeropuerto” (George Seaton, 1970) imaginó el terror del aire, aunque otras producciones volteasen la cámara para vivirlo desde abajo, como autentifica el estrés de John MacLaine (Bruce Willis) en la terminal de “La jungla 2: Alerta roja” (Renny Harlin, 1990), para algunos lo peor de la tetralogía, escarbando un poco una profecía de finales de siglo que hoy emplearía el Pentágono como manual de lo políticamente incorrecto. Leer más »
Viernes 23 Enero 2009
Viene de “Revolutionary Road” y los best seller más cinematográficos de los cincuenta: De 1950 a 1954
1955: “Buenos días, tristeza”, de Françoise Sagan. Preminger repetía en la tarea de encargarse del segundo libro más vendido del año, por delante del número uno “Sincerely, Willis Wayde”, de John P. Marquand, que únicamente disfrutó de versión televisiva. El tierno relato de una joven adelantada a su tiempo (Jean Seberg) y su descocado padre (David Niven), escrito por una promesa adolescente, aseguraba kilos de dulce sirope sobre un tema tan controvertido como el síndrome de Edipo que siente la protagonista. Aunque pudo haber agregado mayores dosis de amargura al conjunto, la función mejora notablemente tras la aparición de Deborah Kerr y algo de esa vejez anticipada en voz de un joven, al estilo de Holden Cauldfield, se apropia de un film que, en 1958, empezaba a enunciar las nuevas veredas del cine norteamericano.
1956: “Peyton Place”, de Grace Metalious. Sobrepasada en ventas por otros tres libros con adaptaciones menores —“Don’t go near the water”, de William Brinkley, fue “Vaya marineros” (1957)—, mayores —“El último hurra”, de Edwin O’Connor, adaptado por John Ford—, o ninguna —“Andersonville”, de MacKinlay Kantor—, “Peyton Place” consiguió convertirse en uno de los acontecimientos cinematográficos de 1957. Con un elenco multitudinario encabezado por la explosiva Lana Turner y una caterva de ingredientes morbosos, la película condensaba en dos horas y media largas los escándalos de un pueblecito de Nueva Inglaterra que los domingos en la iglesia se pretende honorable. Esta explosión de secretos ocultos bajo los felpudos de las familias de los cincuenta llevó a oleadas de ciudadanos a leer o ver aquello que, todavía, sólo se atrevían a nombrar como elementos de ficción. Sexo desbocado, infidelidades, racismo, traiciones, violaciones y asesinatos, aun revestidos de los tonos dorados de una superproducción precursora de las grandes dinastías de la televisión, avanzan la denuncia de una hipocresía que en “Revolutionary Road” era igual de moderna y menos aparatosa. Leer más »
Pagina nueva 1

Jueves 3 Julio 2008
La cotidianidad es esa esfera rotatoria que ya no puede depararnos ninguna sorpresa, de ahí que las historias dadas al escapismo empleen objetos corrientes y molientes como portal a esos fantabulosos universos paralelos. Una chimenea en “Harry Potter”, un pomo en “La bruja novata” (1971), una fuente en “Encantada: La historia de Giselle” (2007), una cuerda en “Un puente hacia Terabithia” (2007) o un armario en “Monstruos S.A.” (2001) y la primera entrega de “Las crónicas de Narnia” (2005), que ahora se complementa en “El príncipe Caspian” (2008) con una estación ferroviaria. Pero eso de alcanzar enormes velocidades para dar el salto a otra dimensión espaciotemporal ya lo habíamos visto en “Regreso al futuro III” (1990) y su tren volador a punto de desmaterializarse o morir en el precipicio más cercano. Y los niños equipados de visiones imaginativas quedaron, de algún modo, atrapados para siempre en su utopía anti-adulta, gracias a películas que pretendían la metáfora de la madurez o la celebración de la inocencia —o, para qué engañarnos, también la ñoñería más insulsa—.

Fue James M. Barrie quien asentó el mito con su trilogía de novelas y obras teatrales sobre Peter Pan, Wendy y los Niños Perdidos, y el cine la ha reconvertido en animación y carne y hueso —la fallida “Hook” (1991), de Spielberg, una nada desdeñable versión de P.J. Hogan, pese a lo que pueda indicar su director, y el manierista biopic “Descubriendo Nunca Jamás” (2004), que lanzaba encadenados visuales entre la realidad londinense y la imaginería del escritor—. Tras ellos, un cortejo de imberbes suicidas se ha sumado a lanzarse por el ventanal, hacia estrellas que sólo ellos alcanzan: Sebastian en “La historia interminable” (1984) —esa adaptación que todo el mundo parece haber borrado de su memoria juvenil—, Dorothy en “El Mago de Oz” (1939) —y su inquietante secuela oficial, “Oz, un mundo fantástico” (1985), producto que a pocas luces podemos creer que permitiese la Disney—. Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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