Miércoles 1 Julio 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 01.07.09 a las 10:02
Archivado en: Acción, Años 30, Años 40, Años 50, Años 90, Cine americano, Cine español, Cine independiente, Cine negro, Comedia, Drama, Escenas, Fantástico, Hollywood, Personajes, Romance
En su cortometraje “Éramos pocos” (2005), Borja Cobeaga restituía a la hoy peyorativa etiqueta de la tercera edad un puesto irrevocable en el tejido familiar como salida de la presión ejercida por una sociedad que cree no necesitar a los ancianos. El estreno del director en el largometraje muestra el envés de la teoría: el “Pagafantas” (2009), eterno amigo-comodín ante tardes colgadas y lloreras, es un peón móvil y ubicuo, un chico más o menos inmaduro que no consigue hacerse un puesto en un círculo íntimo, pero que, sin embargo, resulta altamente útil para las interrelaciones de la sociedad juvenil dispuesta entre el campus y el after. El triunfo de la cinta entre los espectadores veinteañeros durante el pasado Festival de Málaga, sumado a la cariñosa acogida dispensada por los críticos ya creciditos, confirma la vigencia del epítome del pagafantas, aunque su idiosincrasia de perdedor amoroso no deje claro si la desgracia se debe a unos profundos sentimientos unilaterales o a que todos continúen burlándose de la indiferencia de su mejor —y buenísima— amiga.

Pagar todas las cuentas: “Perversidad” (Fritz Lang, 1945). Tan castizo mote responde a la usual presencia del pagafantas en los bares donde la cortesía le mueve a pagar todas las consumiciones de su amiga. Con un poco de suerte, ésta será abstemia; con un ángel de la guarda más descuidado, uno puede terminar pagándole las copas, la comida, la ropa y poniéndole un piso donde se encontrará con ella… para charlar. Tal es el patético caso de Chris Cross (Edward G. Robinson), enamorado hasta las trancas de una bellísima mujer (Joan Bennett) que, como casi todas las bellísimas del noir, esconde tantas burlas hacia su protector como secreta avaricia de su bolsillo. Podría decirse que Chris fue afortunado al carecer de dinero, pero a cambio poseía un don para la pintura que la femme fatale tampoco iba a dejar de agenciarse. Leer más »
Viernes 26 Junio 2009
El estreno de una película de Francis Ford Coppola, pese a la consabida irregularidad que el realizador demostró en sus escasos títulos de los 90, es siempre una noticia mayúscula. Este fin de semana por fin podremos comprobar si “Tetro”, anunciada como su obra más personal hasta la fecha, realmente tiene tanto de personal como de lo mejor del cine de su director. Es evidente que el estatus alcanzado por Coppola le permite cometer el más flagrante error de su carrera sin ver siquiera peligrado su ingreso en los anales del cine. Llegados a este punto, las primeras mencionadas siempre son las de su saga de los Corleone y su “Apocalypse Now”. Perfectamente justo. Pero también imperativo no olvidar “La conversación”, ensayo encubierto bajo trama de espías sobre la soledad y el remordimiento. O su revisión libre, orgiástica del “Drácula de Bram Stoker”. Menos pecaminoso sería olvidarnos de sus obras por encargo, aquellas “Jack” y “Legítima defensa” que temporalmente nos despidieron del cineasta con claros sentimientos de pérdida y nostalgia del mejor Coppola. Es por eso que hoy, ante la llegada de “Tetro” y a la espera del estreno de “Youth without youth”, conviene delimitar las coordenadas de esta su última obra, tres o cuatro apuntes que remarcan su excepcionalidad, la ruptura respecto a sus precedentes.

Coppola la define como su obra más personal. Es decir, que “Tetro” podría ubicarse en las antípodas de los susodichos proyectos por encargo de la pasada década. La dedicación del director al sector vinícola le ha permitido afrontar su vigesimocuarto largometraje con toda la libertad creativa a la que se puede aspirar. Y la anunciada pirueta estética de los flashbacks en color frente al predominante blanco y negro ya apunta en este sentido. Además, es la tercera película que escribe y dirige en solitario, tras “Llueve sobre mi corazón” y “La conversación”, y se ha encargado de subrayar el carácter independiente de su película, rechazando la proyección en la sesión de gala del Festival de Cannes y optando por la más modesta Quincena de los Realizadores. Leer más »
Lunes 15 Junio 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 15.06.09 a las 14:24
Archivado en: Anécdotas y curiosidades, Aventuras, Años 30, Años 40, Años 50, Años 60, Años 70, Años 80, Cine bélico, Cine español, Cine europeo, Cine histórico, Cine mudo, Cine social, Comedia, Documental, Drama, Escenas, Hollywood, Musical, Romance, Terror
Cuando se estrenó “El diablo es mujer” (Josef von Sternberg, 1935), aquella cinta que verbeneaba con el exótico imaginario que en ultramar se tiene de España como una odalisca bella y fantasiosa, el régimen la mantuvo captiva bajo el pretexto de que con tales mimbres no podía ofrecerse una imagen del país a semejanza de sus opresores. De nada sirvieron las simpatías de Franco por todo lo alemán, ni que el director y la protagonista —una Marlene Dietrich con peineta— dieran acta de nacimiento en las tierras de las que huyeron cuando Hitler quiso pastorearlas. Ni lo de fuera ni lo de dentro: los mismos remilgos, finalmente vestidos de rutina funcionarial, afectaron a tantas películas españolas que como embriones amputados fueron perdiendo rollos, planos y pistas sonoras hasta un nacimiento en salas que era una gloriosa victoria y al mismo tiempo la vergonzosa humillación del expolio diario. Una censura de distinta categoría provoca los traumas de Francesca (Ana Torrent) en “No-Do” (Elio Quiroga, 2009), afectada por las mismas visiones que en la pantanosa etapa del noticiero cinematográfico filmó un equipo de nombres hoy proscritos y emborronados por la leyenda urbana de un destino común y fatal, cuya respuesta aguarda bajo llave en algún escritorio secretísimo del Vaticano.

Pero más graves que la suplantación de los misterios marianos por las amables crónicas de sociedad en los no-dos fueron los robos perpetrados por comisiones de mandaos que, por no saber de cine, ni siquiera sabían interpretar la comunicación no verbal existente entre personajes, convencidos no sin cierta megalomanía de que el espectador podía ser interpelado por mensajes satánicos cosidos tras la dermis amable de Hollywood y la industria patria. Algunos de estos fotogramas prohibidos hemos podido recuperarlos con el tiempo que por fortuna se detiene en las filmotecas, otros ardieron en la hoguera sin dejar copia tras de sí, entre ellos un porcentaje de películas republicanas y soviéticas tan grande como un pastel apenas probado. No todo lo perdido y recuperado es un tesoro ni poseería la trascendencia de una supuesta revelación divina, pero pertenecía a los espectadores y a los cineastas, y por una vez los dos bandos estaban de acuerdo en que a ambos les habían robado.
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Jueves 11 Junio 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 11.06.09 a las 16:46
Archivado en: Acción, Aventuras, Años 80, Años 90, Biopic, Cine bélico, Directores, Drama, Fantástico, Terror, Thriller
Una de las teorías más difundidas del doctor Stephen Karpman aplicó la trigonometría al más inasible campo de las motivaciones psicológicas de los personajes: el triángulo dramático se compone de tres vértices ocupados por los roles de héroe, víctima y perseguidor. Según dicha figura, un mismo protagonista puede recorrer, en sentidos diversos, todo el perímetro del triángulo, al son de las circunstancias que marquen el guión y la más o menos compleja arcada evolutiva. Renny Harlin, director finlandés afincado en Estados Unidos y diestro —o eso indican los porcentajes de su filmografía— en thrillers ocupados en poner en práctica la teoría de Karpman, es uno de los casos más curiosos de su generación: un realizador de trayectoria mediocre al que aún le llueven encargos de relativa importancia, a pesar de que sus cintas se estrenen con retraso de dos años en nuestro país, como esta semana sucede con “Cleaner” (2007). En esta historia, la indefinición en torno a quién es el culpable, quién el engañado y quién el héroe de un crimen imperfecto nos retrotrae a las triples criaturas que habitan el universo de Harlin, quien ha pasado de héroe a víctima y perseguidor de tendencias.

Héroe: La mayor heroicidad en el currículum de Harlin no tiene nada que ver con el cine —si se exceptúa el que aún avive los rescoldos de su vapuleado espíritu de trabajo—: el cineasta finés consiguió enamorar ni más ni menos que a Geena Davis, una de las escasas actrices superdotadas de Hollywood, o eso dicen los tests de cociente intelectual. Tal vez a la lista de la clase le iban los músculos de John McClane y Harlin intentó emular los de Bruce Willis en “La jungla 2: Alerta roja” (1990), para desgracia del director la película de la saga peor considerada de todas, aunque se adelantase en el tiempo y la sociología norteamericana a cierta paranoia aérea. Le funcionó el héroe, pero le faltaba un villano a la altura de Alan Rickman con acentillo. La experiencia física se subiría tanto a la cabeza de Harlin que llegó a dirigir la versión nórdica de los “Gladiadores Americanos”… Evidentemente, la Davis debía estar desesperada por un poco de acción en su vida, pero antes de que se la descalabrasen con una llave de aficionado, su futuro marido probó la comedia con “Las aventuras de Ford Farlaine” (1990), en la que relataba las supuestas heroicidades de un detective sin gracia. Leer más »
Pagina nueva 1

Miércoles 3 Junio 2009
Escrito por Almudena Muñoz Pérez el 03.06.09 a las 10:58
Archivado en: Actores y actrices, Años 60, Años 80, Años 90, Biopic, Cine europeo, Comedia, Drama, Hollywood, Personajes, Romance, Thriller
Y de repente, la última primavera: que Hollywood es una máquina de sueños es una verdad a medias, pues las fantasías que debe creerse el público antes han de sonar veraces para el más descreído de los estudios. La diseñadora francesa Coco Chanel se instaló en las colinas de Los Ángeles durante un breve lapso de tiempo que la convenció de su inutilidad para el diseño de vestuario cinematográfico, aparte de granjearse el enfado de Samuel Goldwyn, el leonino mandamás de la MGM que la había importado utilizando el cebo de un sustancioso sueldo. Ahora Warner aparca el recuerdo de aquella desastrosa relación profesional para participar en el muy francés —en términos económicos—, pero muy hollywoodiense —en… todo lo demás— biopic de la transgresora modista, “Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel” (Anne Fontaine, 2009).

Proverbial la monopolización del touche de las casas europeas por parte de las rutilantes estrellas norteamericanas —Givenchy, Balenciaga, Loewe, Armani o Dior han rellenado el closet de numerosas películas—, el icono parisino merecía un rostro compatriota que a la vez facilitase su exportabilidad a la industria que no se conforma con los segundos planos. La modista expresó en vida su disconformidad con que Katharine Hepburn la interpretase en el musical de Broadway “Coco”, estrenado en 1969 con libreto de André Previn y Alan Lerner. La actriz poseía el carácter, no el físico ni la elegancia sobria y diminuta de la francesa, y más tarde fue reemplaza por Danielle Darrieux, decisión que mandó al paro a la taquillera del teatro. En Estados Unidos resulta complicado reconocer un fracaso, con mayor reticencia si un gran nombre —la Paramount— ha perdido la honra durante un tour por los escenarios estatales, donde siempre había un asiento para el feroz crítico local, por lo que los premios Tony compensaron a la producción con el premio, ¿lo adivinan?, a Mejor Vestuario. La obra no tuvo siamés de celuloide, pero años más tarde Marie-France Pisier —no podía ser más gala, a pesar de haber nacido en Vietnam, con ese bautismo y su debut cinematográfico en manos de Truffaut— encarnó a la reina de la alta costura en “Coco Chanel” (George Kaczender, 1981), y la siguieron Shirley MacLaine en una tv movie de 2008 y Anna Mouglalis (“Gracias por el chocolate”) en “Coco Chanel & Igor Stravinsky” (Jan Kounen, 2009), cinta eclipsada por la magnitud comercial de Audrey Tautou en el estreno de esta semana. Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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