Domingo 23 Marzo 2008

Pocas películas han recogido mejor las emociones y el espíritu aventurero que esta adaptación de la novela de Rudyard Kipling. Un niño malcriado, Harvey, necesita una lección de humildad y un poco de cariño, y lo va a encontrar después de tres meses en una escuela un tanto especial. Caído al mar desde un crucero por accidente, es “pescado” por Manuel, un marinero portugués que habla con Dios como con un compañero de faena, que pesca con anzuelo en mano y que canta lo que lleva en el corazón. Junto a la supersticiosa tripulación del capitán Disko, Harvey aprenderá a trabajar como uno más con esfuerzo y abnegación, a actuar con nobleza y valentía, a valorar la amistad y la camaradería. Con ellos surca el mar y aprende a pescar en los caladeros de bacalao, asiste a la sana rivalidad con el barco de Cushman por llegar antes a puerto, y a las apuestas entre Manuel y Long Jack… y sobre todo aprende a querer.

capitanesintrepidos.jpg

Se le ha criticado su exceso de sentimiento y blandura, fundamentalmente por aprovechar el inocente rostro de un Freddie Bartholomew que enternece a los duros marineros y al espectador que se ponga por delante. Es verdad que el director, Victor Fleming, apuesta por esa baza y que la gana, como también lo es que consigue escenas de enorme belleza visual en la carrera de los veleros o durante la trágica tormenta, y algunas de una veracidad casi documental en los momentos de pesca. Excelente la interpretación de un Spencer Tracy duro por fuera y blando por dentro, cantando a su “pescadito” y enseñándole a tragarse el orgullo y el enfado, lo mismo que el gran Lionel Barrymore al frente del barco-escuela. Las evidentes transparencias para las escenas de mar —limitaciones de la época— no restan interés a una fluida y entretenida historia de aventuras marinas y de aprendizaje emocional. Por eso, qué buenas películas de la tarde de los sábados, y qué buenos guiones los de entonces… Porque nadie que haya visto “Capitanes intrépidos” podrá olvidarse de esa escena final en que Manuel se va a pescar en otro mar, o de aquella otra en que un Harvey animoso aprende a escupir en la cubierta del barco.

En la imagen: Spencer Tracy y Freddie Bartholomew en “Capitanes intrépidos” - Copyright © 1937 Metro-Goldwyn-Mayer (MGM). Todos los derechos reservados.

Lunes 10 Marzo 2008

Está claro que Ingmar Bergman no se merecía este retraso, y en adelante trataremos de repararlo en este mismo blog. De momento, unas consideraciones acerca de su búsqueda de paz y felicidad a través de un cine denso y profundo, pero plástico y de enorme expresividad. Pienso que pocos cineastas han trasladado mejor y más profusamente sus anhelos, angustias y desencantos que el solitario hombre de la isla de Farö, y que también son pocos los que reflejan tan nítidamente su evolución personal a través de la imagen. Por eso, en sus primeras películas parece claro que hubo un momento en su vida en que creía en esa dicha y felicidad, y que entre los gritos y susurros, entre los silencios y secretos, conservaba la esperanza de alcanzarla en la vida o a la hora de la muerte. Eran breves epifanías de luz que alumbraban una noche oscura del alma —no precisamente mística— y que se materializaban en unas fresas salvajes, tan apetecibles y frescas como fugaces y efímeras.

fresassalvajes.jpg

Precisamente esas fresas sirvieron de eje para el recuerdo que hace el profesor Isak Borg que interpreta el gran Victor Sjöström en una de sus obras maestras, “Fresas salvajes” (”Smultronstället”, 1957), durante su viaje a Lund para ser investido doctor emérito. En una de las estaciones de paso de ese balance existencial, unas imágenes oníricas le permiten evocar uno de los momentos más felices de su juventud, cuando estaba enamorado y prometido con su prima Sara. Era verano en la casa de campo y presencia cómo ella recoge fresas salvajes para él a la vez que acepta el cortejo de su hermano. Es un instante de luz intensa capturado magistralmente por la cámara de Gunnar Fischer, grabado a fuego en la memoria del profesor, que brota como uno de los momentos en los que el amor y la felicidad pasaron por su vida para pronto esfumarse. Lo mismo recordará cuando sea sometido al examen sobre cómo dejó perder al amor de su vida, a su mujer ya fallecida, entre la cobardía y el egoísmo para impedir que se enfriara el matrimonio y ella se arrojara en brazos de otro hombre, en una escena también revivida entre la Naturaleza que florece en su primavera. Amor perdido por unas culpas que exigen pedir perdón —otra manera de amar, según quien le examina— para salir de su “incompetencia”, sentimiento alejado de la especulación y discusión filosófica de los dos muchachos autoestopistas y que se pelean por el amor de otra Sara, reflejo de la primera. Es la realidad del amor no reconocido a tiempo ni alimentado, que parece ofrecerle una segunda oportunidad antes de morir, a quien va camino de recibir honores de una sabiduría caduca.

elseptimosello.jpg

De esa misma época es “El séptimo sello” (”Det sjunde inseglet”, 1956), y también en ella hay un momento de felicidad y una llamada a amar, entre tanta angustia existencial y temor a la visita de la muerte. En esa prórroga que la Muerte le concede al caballero Antonius Block, éste se encuentra con una pareja de comediantes y su pequeño hijo. Son gente sencilla y pobre, pero alegre y feliz en su austeridad. Sólo tienen un carromato y la incertidumbre de si serán bien recibidos en la próxima función circense. Pero se tienen el uno al otro, y los dos a su pequeño Manuel. En ese clima de hogar itinerante, nuestro caballero de la duda permanente también vislumbra un amor sincero, y lo envidia. Junto a ellos, entre canción y cuenco de fresas con leche, pasa los mejores momentos que parecen darle la paz y orientación con que ganar a la Muerte la partida de ajedrez. Pero es un encuentro sólo ocasional, y deja pasar esa oportunidad para convencerse de que aún se puede encontrar bondad en la tierra, de la presencia del cielo en la tierra y de la existencia del Dios por el que fue a las cruzadas. Son, de nuevo, instantes de felicidad y placer, por la compañía y el buen sabor que desprende una joven familia que, a la postre, será la única que se libre de la visita de la Muerte. Caballero y profesor, héroe y sabio que, en su miedo y egoísmo paralizantes, no supieron ver al amor que se cruzaba en sus vidas, y sí a la muerte cuando les visitó.

En las imágenes: Fotogramas de “Fresas salvajes” (arriba) y de “El séptimo sello” (abajo) - Copyright © 1957 Svensk Filmindustri (SF). Todos los derechos reservados.

Martes 26 Febrero 2008

¿Qué se esconde detrás de un western tan clásico y tan moderno como “Johnny Guitar”? O, mejor dicho, ¿quién es capaz de imprimir tanta tensión acumulada, tanto sentimiento soterrado, tanta pasión y hastío oculto? Sólo un rebelde sin causa, un desarraigado e inconformista que acabó sus días entre la enfermedad y el alcohol, como bien recogió Wim Wenders en “Relámpago sobre el agua”. Ése es Nicholas Ray, un trotamundos y un buscador de paz que se mete en la piel de Johnny Logan en un intento de echar raíces y calmar su interior en continua ebullición. Y éste es un volcán encendido cuando se enfunda el revólver, cuando el ruido del tiroteo apaga las notas de la guitarra. Un hombre de pasado tumultuoso y turbio que vuelve tras cinco años de locura y se encuentra un nuevo polvorín. El ferrocarril —siempre dinamizador social— amenaza con acabar con un mundo de ganaderos, con atraer a foráneos que se asienten en la tierra y den paso a una nueva sociedad. Hay quien se resiste y quien lo promueve: es la lucha por la tierra, por la subsistencia… Pero esa lucha social no es suficiente para Ray, y pone sobre la pantalla a dos mujeres de armas tomar, Vienna y Emma, enfrentadas por un hombre, en las que el amor y el odio son como dos caras de la misma moneda.

Por eso, nada mejor que los celos como elemento dramático que dé fuerza a un film que también podría verse como proceso civilizador norteamericano o como denuncia anti-maccarthista. Sin embargo, la potencia del melodrama y de los sentimientos se impone a esas perspectivas con unos memorables diálogos, tan precisos y secos como llenos de rabia y dolor, que hacen que el espectador no olvide eso de que «sólo te quedará la tierra para cavar tu propia sepultura», o el «miénteme y dime que siempre me has esperado» con que Johnny suplica a Vienna, o aquel otro dicho de que «a un hombre le basta con un buen cigarrillo y una buena taza de café», y tantas otras sentencias que sería largo de reproducir. Personajes espléndidamente dibujados que arrastran un pasado siempre presente, con una Vienna —atención a su variedad y colorido de vestuario— llena de ternura con el niño Turkey o el viejo Tom, que se transforma en dureza y aplomo frente a la cuadrilla del sheriff o se derrite ante un Johnny que reaviva las cenizas en fuego de amor; o con una Emma en permanente tensión y contradicción, que engatusa y convence a toda una comitiva de hombres sin convicciones. Western feminista donde ellas llevan las pistolas y ellos cabalgan a rebufo, con inolvidables momentos románticos bajo la mítica banda sonora de Victor Young que inunda de nostalgia cada secuencia.

En la imagen: Joan Crawford y Sterling Hayden en “Johnny Guitar” - Copyright © 1954 Republic Pictures. Todos los derechos reservados.

Ahora que el veterano Andrzej Wajda acaba de estrenar “Katyn” en la Berlinale, no está de más recordar su primera obra maestra, “Cenizas y diamantes”. Un título que habla de ese hallazgo que es el amor, auténtico diamante, encontrado y sepultado a la vez entre las cenizas de la guerra. Es la Polonia de 1945, donde la resistencia que había protagonizado el “levantamiento” contra el poder nazi tiene ahora que hacer frente a la invasión soviética. El joven Maciek y su grupo han fallado en su ataque terrorista contra un miembro del partido, y organizan un segundo intento de asesinato. Pero el amor se cruza en la vida del joven idealista cuando conoce a Krystyna en la barra del bar. Entonces estalla el conflicto sentimental entre el deber patriótico y la vida personal, como antes se había dado en el mismo líder comunista que un día abandonó a su hijo huyendo a Moscú y que ahora, cuando vuelve, se lo encuentra integrado en uno de los grupos de la resistencia.

Es la historia de Polonia, siempre invadida y a merced de los caprichos y abusos de sus vecinos. Una realidad histórico-social que su cine se ha preocupado por reflejar, y de la que esta cinta de Wajda es buena muestra. Cine muy enraizado en el momento histórico y que ha servido de cauce para denunciar una situación de falta de libertad con la valentía e inteligencia necesarias para driblar la censura política. Y también un cine en que se nos muestra un Wajda que se adelanta a las nueva olas que están a punto de surgir en Europa. Resulta inevitable la conexión de esta película de 1958 con “Al final de la escapada” (1960) de Godard y con “Hiroshima, mon amour” (1960) de Resnais, dos de las cintas que anunciaron la Nouvelle Vague francesa: ese travelling que sigue a un protagonista que huye mientras es tiroteado o esa escena en claroscuro en que la pareja de enamorados parece amenazada por un futuro de melancolía y destrucción, hablan de unas afinidades que sólo los grandes artistas aciertan a recoger y plasmar sobre el celuloide.

En la imagen: Fotogramas de “Cenizas y diamantes” - Copyright © 1958 Zespól Filmowy “Kadr”. Todos los derechos reservados.

Pagina nueva 1


 

Lunes 21 Enero 2008

Cuando hacía tiempo que el neorrealismo italiano era ya un capítulo de los libros de Historia del Cine, Ermanno Olmi nos regaló en 1978 una película fresca y antigua a la vez, “El árbol de los zuecos”. Como sus paisanos Rossellini o De Sica, echó mano de actores no profesionales escogidos entre los campesinos de la Lombardía, les dejó ser ellos mismos, en su ambiente de trabajo o en la hacienda del patrón, y quizá por eso nos legó una pieza que rebosa autenticidad y que es un documento socio-histórico de primer orden. Durante tres horas conocemos el quehacer diario de cuatro familias, contratadas por un burgués para que cultiven sus propiedades y cuiden de su ganado. Cada una vive en una austera dependencia con un patio-corral común, entre animales de granja o de labranza y otros pobres mendicantes, y vemos cómo por las noches se juntan en torno a una hoguera para oír a uno de ellos contar historias variopintas, mientras las mujeres tejen y todos escuchan y ríen (es su entretenimiento y vida familiar, cuando aún la televisión no había invadido el hogar).

Estación tras estación, asistimos al nacimiento de un potro, a la enfermedad de una vaca o a la matanza del cerdo —con todo lujo de detalles y sin prisa alguna—, observamos el amor con que un anciano recoge abono de las cabras para sus tomates tempraneros, o los vemos disfrutar durante las fiestas y rezar en familia o en la misa dominical. No faltan alguna que otra borrachera o remedios de curandera para enfermedades no muy bien diagnosticadas. Escenas cotidianas llenas de amor a la vida del campo y a unas gentes sencillas, que trasmiten paz al espectador y que encierran abundantes momentos llenos de delicadeza y ternura, como el gesto del hijo mayor de una viuda, que se niega a que sus hermanitas se vayan de casa y comienza a trabajar para sostenerles a todos; o cuando ese padre que corta a escondidas un árbol para extraer la madera con que trabajar un zueco para su hijo, que así podrá seguir yendo a la escuela; o todo el proceso de noviazgo, boda de una joven pareja y la adopción de un niño expósito.

Pero no todo es lirismo costumbrista ni tranquilidad. También hay tiempo y lugar para recoger las diferencias de clase y los primeros movimientos sociales de protesta, los disturbios en la ciudad y las mezquindades de unos tipos a los que el hambre aprieta. Y un patrono distante y sin corazón, que castiga por su longa manus, un capataz encargado de despedir al buen padre —ladrón de un árbol del camino— y con ello truncar la prometedora educación de su hijo. Todo nos es mostrado en su ambiente, sin énfasis ni prejuicios ideológicos, acercándose a la realidad para extraer la verdad que enseña —fiel a los postulados neorrealistas—, plasmando esos días fríos y brumosos de invierno o la vitalidad de la Naturaleza, y también unos corazones humildes y cristianos con enorme tacto y sin tergiversar el espíritu de la época. Toda una joya de cine —Palma de Oro en Cannes—, de historia y de sociología para disfrutar en cada uno de los mil detalles de la vida del campo a finales del siglo XIX, ahora que ya no es posible en nuestra sociedad industrializada.

En las imágenes: Fotogramas de “El árbol de los zuecos” - Copyright © 1978 Gruppo Produzione Cinema, Ital-Noleggio Cinematografico, Radiotelevisione Italiana, SACIS y Société des Établissements L. Gaumont. Todos los derechos reservados.

12»


 
Publicidad

 
Videocartelera

Estrenos

Ice Age 3: El origen de los dinosaurios

La última casa a la izquierda

Pagafantas

  Delta
  Despedidas
  ¡Disparadme!
  Ice Age 3: El origen de los dinosaurios
  La última casa a la izquierda
  La velocidad funda el olvido
  Pagafantas

Semana anterior
Semana próxima
Antes de morir piensa en mí
LOL (Laughing out loud)®
Mishima: Una vida en...
Supercañeras
Tetro
Transformers 2
Tres días con la familia
Bruno
La proposición
Más allá de la duda
Paintball
Paranoid Park
Un novio para mi mujer
V.O.S.

Más películas en cartelera


Archivo: 2009 | 2008 | 2007 | 2006 | 2005 | 2004 | 2003


Top 10 taquilla 

Nuevo estreno 1. Transformers: La venganza de los caídos
Mantiene la misma posición 2. Millennium 1: Los hombres que no...
Baja 2 posiciones 3. Corazón de tinta
Baja 1 posición 4. Terminator salvation
Baja 1 posición 5. Obsesionada
Baja 1 posición 6. Ángeles y demonios
Mantiene la misma posición 7. Kika superbruja y el libro de hechizos
Baja 2 posiciones 8. Los mundos de Coraline
Nuevo estreno 9. LOL (Laughing out loud)®
Baja 1 posición 10. Ejecutiva en apuros

Recaudación y espectadores


Críticas 

Ice Age 3: El origen de los dinosaurios (Ice Age: Dawn of the dinosaurs) Ice Age 3
Por José Arce
Se trata de una diversión veraniega para toda la familia, sin más pretensiones que entretener, aunque un tanto reiterativa y estancada. Hace pasar un buen rato... >>

La última casa a la izquierda La última casa a la izquierda
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes Craven en el panorama internacional, remozado para los nuevos tiempos con una estética cuidada y un gusto por los detalles... >>

Transformers: La venganza de los caídos Transformers 2
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que quedó en pie tras la primera parte. Furiosa por fuera, muerta por dentro, no es una película, sino una oda a la chatarra... >>

Corazón de tinta Corazón de tinta
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su guión desaprovecha un interesante argumento. No logra desprender la magia que requiere una cinta de estas características... >>

¿Hacemos una porno? ¿Hacemos una porno?
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso de sus trabajos más recordados y firma un guión flojo. Busca poco más que entretener e intentar reconciliarse con sus fans... >>

Obsesionada Obsesionada
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en cuyo prescindible guión se acumulan toda suerte de tópicos. Los personajes carecen de cerebro y la historia no engancha... >>

Kika superbruja y el libro de hechizos Kika superbruja y el libro de hechizos
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija al público infantil como si este estuviera desposeído de inteligencia. Y lo peor es que la película ni siquiera resulta divertida... >>

Te quiero, tío Te quiero, tío
Por José Arce
Otra exhibición del generoso catálogo de intérpretes de la nueva generación de cómicos americanos, con una historia tan agradable como predecible... >>

No-Do No-Do
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir secretos que ocultaban las grabaciones de la herramienta comunicativa del franquismo, con un resultado no muy atractivo... >>

Cleaner Cleaner
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en manos de un cineasta como Renny Harlin es nada, un vacío que pasa ante nuestros ojos sin despertar ninguna emoción... >>

La Caja de Pandora La caja de Pandora
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato social. Un ritmo parco, casi estático, envuelve la historia de una familia cuyo origen y destino chocan de manera definitiva... >>

Terminator salvation Terminator salvation
Por José Arce
Vibrante de principio a fin, vigorosa, enérgica, delirante por momentos, la narración vuela envuelta en una música atronadora, a pesar de su débil guión... >>

Los mundos de Coraline Los mundos de Coraline
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante calidad de “Pesadilla antes de Navidad”, Henry Selick sigue demostrando un loable encono en la elaboración de cada nueva obra... >>

Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel Coco, de la rebeldía a la leyenda...
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien presentado y producido, pero aburrido, como tantos otros biopics, se trata de un retrato de la etapa más desconocida de Coco... >>

Still walking (Caminando) Still walking (Caminando)
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la que pasa todo sin pasar nada. Hirokazu Kore-eda capta esencia de vida en cada fotograma, en cada una de sus estampas... >>

Secret sunshine Secret sunshine
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica interpretación de su actriz principal, pero dilata en exceso una historia que podría haberse narrado de una forma más concisa... >>

Home Home
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore pero sin propuestas para la acción ecológica que exige, “Home” empeña sus esfuerzos en remorder la conciencia del público... >>

Presencias extranas Presencias extrañas
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental. Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida, estéticamente elaborado... >>

Presencias extranas Millennium 1
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático del desaparecido Stieg Larsson, se presenta el primer capítulo de una trilogía que da para poco más que un serial televisivo... >>

Comentarios

amande, en "LOL (Laughing out loud)®": Generación Messenger
La verdad es que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más original, fresco y divertido. Muy francesa pero le falta la frescura de estrenos del año como Bienvenidos al norte o La clase… >>
Antonio
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
Me haceis gracia todos los criticos,solo sabeis insultar y despreciar a los directores de acción americano,y más a michael bay,parece q teneis invidia de que trinunfe en taquilla una pelicula entretenida… >>
Je
, en "La última casa a la izquierda": Padres coraje
Ganas tenia de verla y al ponerle tu esta puntuación aún más xD
tONI
, en "LOL (Laughing out loud)®": Generación Messenger
La verdad esque me decepciono mucho, no la recomiendo a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
yo me esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me gusto, pero con mas explosiones y e salido decepcionado.las escenas de accion son mejores pero al argumento mas flojo ke el de la 1º parte
capandres, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
pero eso sí, todo el mundo a verla y a decir, que buena película...
kuai, en "Transformers: La venganza de los caídos". Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio increible, hasta el punto de que algunos pasajes me dan vergüenza ajena, nunca entendere cuando alguien dice que se lo ha pasado en grande con una... >>
Albert
, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
En este caso no a sido buena ni la primera, que fue para olvidar
tuspa
, en "Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado y mucho. tiene varios aspectos que hacen que sea interesante. Lo de los criticos no lo he entendido ni lo entendere nunca, siempre contracorriente; eso parece que les va bien... >>
Francisco
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
Esta segunda entrega me ha parecido mucho más forzada, confusa, e infantil que la primera. Deja muchísimas cosas sin explicar, los diálogos son bastante tontorrones, muchos transformers... >>
Kooler
, en "Transformers: La venganza de los caídos". ¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el síndrome de “hago lo que me sale porque soy el gran director y algún dia se darán cuenta”. Por eso espero, y... >>
Montse
, en "Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad es que el título de la película sonaba fatal. No me esperaba que podía “aprobar”. Con ese titulo me costaba creer que podía haber buenas interpretaciones y que la peli hasta resulte... >>
jose
, en "Transformers: La venganza de los caídos". La ira de Bay
fue una muy buena película de entretenimiento, sobre lo que dicen del argumento no es cierto, simplemente es una película de ciencia ficción, en este género el argumento gira en torno a una idea... >>
 

Encuesta


¿Qué estreno piensas ver esta semana?

Delta
Despedidas
¡Disparadme!
Ice Age 3: El origen de los dinosaurios
La última casa a la izquierda
La velocidad funda el olvido
Pagafantas
No me atrae ninguno

(Haz clic sobre el título si quieres ver información acerca de la película)

    




Archivo alfabético de películas:
a b c d e f g h i j k l m n ñ o p q r s t u v w x y z 0
NOTICIAS DE CINE
Michael Radford rueda en España "La mula", protagonizada por María Valverde y Mario Casas
Concluye el contrato de Brandon Routh para dar vida a Superman
El View-Master, otro juguete que podría dar el salto a la gran pantalla
OPINIÓN
La familia llega a la cartelera con el verano
"Tres días con la familia": Un sentido y silencioso pésame familiar
"Tetro": Coppola después de Fellini
REPORTAJES
"Ice Age 3: El origen de los dinosaurios" y de nueve personajes prehistóricos
Las tragedias del "Pagafantas"
Tres o cuatro cosas a propósito de "Tetro"
DVD
Universal: "Hamlet 2", "The Express" y un cuarteto de clásicos
"Slumdog millionaire" y "El gran Stan: El matón de la prisión"
Despedimos junio con "La oveja Shaun"
BANDAS SONORAS
"Ice Age: La Edad de Hielo": La música de David Newman para la primera película de esta exitosa franquicia
"Transformers: La venganza de los caídos". Steve Jablonsky no aprende de sus errores
La música de "Alien", Clint Mansell, Mark Snow, Jan A.P. Kaczmarek y Joel McNeely en Fimucité
VIDEOJUEGOS
Los triunfadores en los Premios a la Industria Nacional del Videojuego
Universal llevará a la gran pantalla el mítico videojuego "Asteroids"
La cuarta entrega de "Resident evil" podría estrenarse en septiembre de 2010

© LABUTACA.NET - Edificio Albufera Center - Plaza Alquería de la Culla, 4, 305 - 46910 Alfafar - Valencia - España
Telf.: 96 375 58 22 - Fax: 96 375 58 23 - redaccion@labutaca.net - www.labutaca.net - Publicidad - Trabaja con nosotros
Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este site sin consentimiento expreso de sus propietarios.
Todos los derechos reservados. Blog gestionado con Wordpress. Licencia GPL.